Código de equipo: ARQ523
Universidad: UNIVERSIDAD DEL DESARROLLO
Sede: CONCEPCIÓN
País: Chile
Ciudad: CONCEPCIÓN
Equipo:
MATÍAS MORENO PALLACAR
Matías Aburto
Pablo Contreras
Ignacio Muñoz
Profesores guía:
Marisa Perrin
https://www.instagram.com/mnazard?igsh=MTc1am42dTJkcm9zMA==
DOCUMENTOS ADJUNTOS
© Derechos reservados por sus autores intelectuales.
Descripción general
Óculo al Borde es un dispositivo arquitectónico itinerante y sensible que recorre los bordes del territorio chileno, configurando primero el no mirar, para luego invitar a mirar. Se ancla al terreno y adapta su forma y cubierta a las condiciones específicas de cada lugar, plegándose, abriéndose y enmarcando fragmentos significativos del paisaje. Su experiencia interior establece un contacto directo con la lejanía del horizonte, el cielo y la tierra, situándose en la intersección entre arquitectura efímera, atmósfera y contemplación. Desde la fragilidad de su materialidad, revela la complejidad y diversidad de Chile: un cuerpo que se adapta, muda, observa, y cuya forma solo existe una vez, pues se moldea según el territorio y lo sensible del momento.
Fundamentación del proyecto
La propuesta nace de la necesidad de una arquitectura que no se imponga sobre el paisaje, sino que lo perciba y se deje afectar por él. Óculo al Borde se concibe como un cuerpo que acontece: no se instala de manera rígida, sino que ocurre, generando una experiencia guiada que filtra y encuadra la atmósfera y los paisajes chilenos. Su carácter itinerante es posible gracias a su sistema estructural, que le permite desplazarse por zonas extremas del país, sus bordes, alturas y vacíos, transformándose en cada aparición. La mirada que propone es dirigida pero no fija, abierta pero contenida, ofreciendo un habitar que no busca permanencia, sino sentido.
Estrategia de localización, emplazamiento y resolución programática y espacial
Formalmente, el dispositivo se presenta como una figura mínima, dúctil y abierta. Cada marco construye las dos instancias que definen su esencia: la de ocultar y la de revelar. Esta estructura guía hacia el núcleo perceptivo, donde ocurre el acto de mirar. Su forma no es rígida ni repetitiva; se adapta a cada emplazamiento, generando variaciones según el relieve, el clima y el momento. La producción sigue una lógica de marcos prefabricados y plegables, lo que permite un montaje rápido en terreno, un transporte eficiente y una operación versátil en contextos diversos. La cubierta textil, además de proteger, actúa como un medio expresivo, apropiándose del lenguaje propio de cada lugar.
Funcionalmente, Óculo al Borde invita a una experiencia activa del paisaje: filtra la atmósfera, encuadra la mirada, expone el cielo y hace tangible la tierra. El vacío interior no es solo espacio vacío, sino una cámara de percepción que puede funcionar como mirador, lugar de contemplación, pausa o encuentro. No requiere instalaciones rígidas ni permanentes, operando de forma autónoma y adaptable, y activando la relación entre cuerpo, territorio y atmósfera.
Propuesta arquitectónica desde el material
Técnicamente, la estructura se compone de cuatro marcos transportables que se anclan de forma reversible al suelo mediante fundaciones tipo ground screw o tornillos de tierra, inspirados en sistemas de anclaje de carpas. El equilibrio y la reagudización se logran mediante un eje pivotante y tensores que aseguran la estabilidad. Todas las uniones son pivotantes o rotativas, lo que permite plegar la estructura para facilitar su transporte y montaje. Una vez desplegado, los marcos se conectan mediante una viga maestra e hilos de acero que arriostran el conjunto. El esqueleto se reviste con una piel textil confeccionada en telas permeables, capaces de filtrar luz, viento y sonido, generando un microclima interior sin aislarse del contexto. Esta envolvente se pliega y despliega en distintas configuraciones, abriendo óculos dinámicos que enmarcan fragmentos del paisaje según la necesidad del lugar. Incluso el suelo puede abrirse cuando el territorio lo exige, intensificando la experiencia sensorial y espacial. Los materiales elegidos responden a la búsqueda de ligereza y adaptabilidad, sosteniendo un lenguaje que evoca lo efímero, lo atmosférico y lo sensible.
Innovación de la propuesta
La innovación de la propuesta radica en su capacidad de construir sentido desde lo mínimo, sin recurrir a la escala o la tecnología como espectáculo, sino apostando por la calidad de la experiencia. Óculo al Borde revaloriza la arquitectura efímera como herramienta para conectar de forma sensible con el territorio y plantea una forma alternativa de intervenir el paisaje: no a través del dominio, sino de la apertura, el escuchar y la transformación constante. Es una arquitectura que no se impone, sino que se deja habitar y afectar. Que no representa, sino que revela. Con su andar, su adaptabilidad y su fragilidad, propone una nueva forma de mirar y habitar Chile desde sus bordes, reconociendo aquello que siempre estuvo ahí, pero que aún espera ser encuadrado.
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