Código de equipo: ARQ359
Universidad: Universidad de Morón
Sede: Morón
País: Argentina
Ciudad: Morón
Equipo:
Alma Martelli
Candela Revainera
Mia Marti
Profesores guía:
Juan Carlos Aiza Suyo
DOCUMENTOS ADJUNTOS
© Derechos reservados por sus autores intelectuales.
Descripción general
“Raíz” es un pabellón efímero de madera ideado como espacio de encuentro, exposición y comercialización para artesanos y productores locales de Victoria, Entre Ríos. Se propone como una infraestructura liviana, sustentable y desmontable, en sintonía con el paisaje del delta y las dinámicas sociales del territorio. A través de su diseño accesible, modular y replicable, promueve las economías regionales y refuerza la identidad cultural de la comunidad en un entorno abierto, flexible y amigable con el medioambiente.
Fundamentación del proyecto
La propuesta surge del deseo de enraizar una arquitectura mínima en el paisaje y en la memoria productiva de la ciudad. Victoria, con su topografía ondulada, su vínculo con el delta del Paraná y su historia artesanal, se convierte en el punto de partida conceptual. El pabellón no busca imponerse, sino integrarse: se ancla levemente al suelo mediante fundaciones puntuales, se separa del terreno para respetar el ciclo natural de las crecidas, y se abre visualmente al entorno natural.
La idea de “Raíz” refiere tanto a lo cultural como a lo técnico: una arquitectura que dialoga con lo local, que puede migrar a otros territorios manteniendo su esencia, y que se construye a partir de materiales conocidos, nobles y disponibles. Se trata de un dispositivo arquitectónico que celebra el oficio, el encuentro y la producción local, respetando las particularidades de su entorno y de quienes lo habitan.
Estrategia de localización, emplazamiento y resolución programática y espacial
El pabellón está pensado para ser ubicado en distintos sectores de Victoria —tanto urbanos como naturales— sin necesidad de alterar el terreno. Se eleva 50 cm sobre el nivel del suelo para responder a la presencia de humedad e inundaciones frecuentes en la región, y se apoya sobre bases aisladas que minimizan el impacto ambiental.
El esquema funcional se basa en una planta libre, flexible, que permite múltiples configuraciones de uso: exposición, ferias, talleres o actividades comunitarias. La disposición del entrepiso liviano sobre el núcleo de servicios agrega una capa funcional sin sumar peso ni superficie excesiva, y permite usos auxiliares como depósito, mirador o descanso.
El espacio se organiza a partir de una estructura modular y abierta, con amplias visuales y recorridos accesibles, fomentando una circulación fluida y conectada con el entorno. La estrategia espacial busca un equilibrio entre protección y apertura, generando sombra y resguardo sin romper la continuidad del paisaje.
Propuesta arquitectónica desde el material
La propuesta está resuelta íntegramente en madera de pino impregnado, con elementos de construcción simples, accesibles y de disponibilidad local: vigas, columnas, listones, placas OSB, entablonados, carpinterías y techos livianos de chapa galvanizada. El montaje es seco y prefabricado, sin residuos ni intervenciones permanentes sobre el terreno.
El uso de EPS como aislante térmico mejora el confort interior sin comprometer la ligereza estructural. Cada decisión material busca eficiencia, economía de recursos y coherencia con el carácter artesanal del lugar. La madera, protagonista del proyecto, no solo es un recurso sostenible y renovable: transmite identidad, cercanía, calidez y una lógica constructiva que habilita la participación de mano de obra local.
Innovación de la propuesta
“Raíz” propone un modelo de arquitectura efímera que combina bajo costo, sustentabilidad y fuerte impacto social. Su innovación radica en su capacidad de convertirse en un dispositivo replicable y adaptable, que puede desplegarse en distintos puntos del territorio.
No se trata solo de innovación técnica, sino estratégica: un sistema modular, flexible, fácil de montar y desmontar, pensado para favorecer la producción local y potenciar economías circulares.
Desde una arquitectura mínima y honesta, se activa el territorio, se refuerzan los vínculos comunitarios y se construye un espacio de valor simbólico, funcional y cultural.
¡Comparte nuestro contenido!