Código de equipo: DIS427
Universidad: Universidad Mayor
Sede: El Claustro
País: Chile
Ciudad: Santiago
Equipo:
Catalina Mayor Guerrero
Profesores guía:
Ariane Álvarez
DOCUMENTOS ADJUNTOS
Descripción general
Trayen es un paradero rural que transforma la espera cotidiana en un acto de conexión con el territorio y la memoria. Nace desde la necesidad de dotar de identidad al espacio público, sobre todo en zonas donde la infraestructura suele ser genérica y desvinculada del contexto local. Inspirado en la cosmovisión mapuche, rescata la idea del tránsito como forma de habitar, no de permanecer. La propuesta busca resignificar la pausa breve como un momento simbólico, donde el diseño deja de ser solo funcional y se convierte en un puente cultural. Trayen representa una infraestructura regenerativa: no solo ocupa un lugar físico, sino que activa vínculos, honra saberes ancestrales y revaloriza lo local. Así, más que un refugio climático, es un gesto cultural que escucha y responde al entorno, contribuyendo a reparar una relación fragmentada entre las personas, su paisaje y su historia.
Estudio del material madera.
La madera utilizada en Trayen no es un recurso neutro, sino cargado de significado. El proyecto incorpora pino local en formatos accesibles como polines y listones, que permiten una construcción simple y replicable. Sin embargo, más allá de su funcionalidad estructural, el material adquiere una dimensión simbólica y cultural al ser tratado con técnicas tradicionales mapuche: quemado superficial y aceites naturales como el de linaza. Estos métodos no solo extienden la vida útil de la madera en exteriores, sino que evocan una forma respetuosa de trabajar con la naturaleza. La madera se transforma así en un medio para transmitir identidad y memoria, vinculando lo material con lo intangible. No se trata solo de construir, sino de narrar, proteger y reconectar desde lo sensorial, aportando una experiencia que dialoga con el entorno y lo valora desde una perspectiva regenerativa.
Propuesta conceptual, solución técnica y creación de valor a través del material.
Trayen fue concebido desde una mirada integradora, donde cada decisión de diseño cumple un propósito técnico, simbólico y cultural. El colihue, reinterpretado como cubierta, mantiene viva la lógica de protección y la carga simbólica de las rukas, sin caer en representaciones literales. A través de estos elementos, el diseño conecta lo ancestral con lo contemporáneo en un lenguaje claro, accesible y respetuoso. La madera (como eje estructural y expresivo) permite que el paradero se mantenga fiel a su territorio y sea replicable en múltiples comunidades. Se genera así un mobiliario con fuerte valor cultural y educativo, que promueve una visión regenerativa del diseño: una que no solo construye espacios, sino que activa memorias, fortalece vínculos sociales y transforma el paisaje en una oportunidad de aprendizaje e identidad compartida.
Solución formal y de producción
La solución formal de Trayen se basa en una estructura vertical rítmica compuesta por polines de pino, que definen un volumen abierto, permeable y respetuoso con el paisaje. La techumbre inclinada de colihue, acompañada por una lámina de policarbonato, aporta ligereza visual y protección climática sin cerrar el espacio. Su composición no simétrica permite el acceso desde múltiples direcciones, reflejando la lógica del tránsito rural. En cuanto a la producción, el diseño fue concebido para ser modular y prefabricable, facilitando su montaje sin maquinaria especializada. Cada componente puede ser trabajado con herramientas manuales básicas. Esto permite que la estructura sea construida por la propia comunidad o por equipos municipales. Los materiales son locales y de bajo costo, lo que asegura su replicabilidad. Trayen propone así una solución concreta, clara y viable, que integra diseño formal con capacidad productiva real en contextos rurales.
Cualidad funcional
Desde lo funcional, Trayen cumple con lo esencial que se espera de un paradero, pero va mucho más allá. La doble cubierta de colihue y policarbonato resguarda del clima, mientras que su estructura abierta (sin muros ni puntos ciegos) garantiza visibilidad, seguridad y confianza. La banca sin respaldo sugiere una pausa breve, coherente con la lógica del tránsito. Un cartel bilingüe, en español y mapudungun, orienta y educa, promoviendo el reconocimiento de una lengua viva. El diseño, sin desniveles ni obstáculos, asegura accesibilidad universal. Cada decisión funcional fue tomada con sensibilidad, pensando no solo en el resguardo físico, sino en activar una experiencia cultural. Trayen transforma la espera en un acto de pertenencia y aprendizaje: un momento breve que, sin pedirlo, devuelve sentido al territorio. Así, lo funcional se vuelve también regenerativo: habitar, aunque sea por un instante, con identidad.
Impacto y potencialidad de la innovación
La innovación de Trayen no está en lo complejo, sino en lo esencial. Su fuerza radica en cómo convierte elementos del territorio en una infraestructura culturalmente significativa, técnicamente viable y socialmente replicable. No propone tecnología avanzada, sino una mirada profunda que activa memorias, enorgullece lo local y repara vínculos entre personas y paisaje. Su potencial es convertirse en una red de mobiliarios que visibilicen la identidad mapuche y regeneren el sentido de habitar en múltiples territorios. Trayen no reproduce formas: interpreta lo ancestral y lo adapta con sensibilidad contemporánea. El impacto no es solo visual, sino también emocional, educativo y simbólico. Se posiciona como una solución transformadora, que demuestra que el diseño puede ser herramienta de cambio cuando pone en valor lo propio. Una pausa mínima que genera un efecto máximo: reconectar con el territorio desde la memoria y la dignidad.
¡Comparte nuestro contenido!