Preservantes: ¿Cómo proteger la madera estructural?

Desde el punto de vista de la protección de la madera, existen dos miradas. Una que se relaciona con los recubrimientos superficiales –como pinturas, barnices y tintes– y otra que se preocupa de asegurar su vida útil.

Este último aspecto es el más importante –asegura Francisca Latorre, gerente comercial de Arch-Quimetal– “pues mientras el primero conserva las propiedades estéticas de la madera, el segundo involucra la estabilidad de las construcciones y del material en sí mismo”.

Las aplicaciones superficiales están orientadas exclusivamente a la protección contra las rayos UV, al agua y a darle nuevas terminaciones a la madera, pero son todos productos que duran entre uno año y cinco, máximo. En cambio, si se quiere una madera que dure lo máximo posible en las construcciones –algo que está exigido por la norma para madera estructural– la madera tiene que estar impregnada o tratada con preservantes previamente.

La buena noticia es que hoy existen varias alternativas de preservantes que están disponibles en Chile, con cuatro distintos ingredientes activos, que son comercializados por dos empresas respaldadas internacionalmente –Archquimetal y Osmose–, por lo que es factible encontrar lo que se necesite en el mercado nacional.

La madera impregnada históricamente se ha identificado con un color verde, pero hoy en día hay una gama de productos que no necesariamente le dan ese color y siguen siendo igual de efectivos en términos de protección a largo plazo. “Por lo tanto –dice Latorre– no hay que asociar la madera impregnada o preservada con el color verde”.

El responsable de este característico color es el CCA, uno de los preservantes más comunes y presente en el mercado desde hace más de 80 años. Por otro lado están los preservantes en base a óxidos de boro, que es incoloro y además actúa como retardante del fuego, y los que son en base a solventes orgánicos, útil también para repeler el agua. Por útimo, está el Cobre Azol micronizado, derivado de la nanotecnología y comercializado en el mundo desde unos ocho años.

Estos tres últimos productos han ido reemplazando progresivamente al CCA que, “aunque es un excelente producto, tiene cuestionamientos en algunos mercados por el hecho de tener arsénico”, comenta Latorre.

Todo lo anterior confirma que Chile está muy preparado para las nuevas tendencias. Los últimos productos –que incorporan criterios de sustentabilidad y una mayor preocupación mediambiental– ya están comercialmente en nuestro país y aprobados por la norma chilena, con registros vigentes de parte del SAG. “Hoy día Chile está absolutamente al día con lo que hay en el mundo entero”, concluye Latorre.


El cuadro siguiente presenta una comparación entre los productos aprobados por la norma 819 para preservar maderas y que además tienen aprobación del SAG y están siendo comercializados en Chile:

CCA (Cobre Cromo Arsénico)

Antigüedad: Más de 80 años
Clases de riesgo: R1 a R6
Color: Verde oscuro
Efectividad: Para toda la vida en servicio
Aceptación internacional: Cuestionado en muchos países para usos residenciales
Aplicación: Vacío presión
Seguridad ambiental: No se lixivia, no arroja elementos tóxicos al ambiente, excepto cuando se quema
Certificaciones ambientales internacionales: No
Contenido de humedad post impregnación: Saturada de agua

Producto en base a óxidos de boro

Antigüedad: Más de 40 años
Clases de riesgo: R1 y R2
Color: Incoloro
Efectividad: R1 y R2 para toda la vida
Aceptación internacional: Aceptación internacional, excepto en Europa
Beneficios adicionales: Retardante de fuego
Aplicación: Vacío-presion, vacío-vacío y difusión
Seguridad ambiental: Se lixivia en contacto con la tierra o por la exposición directa con el agua después de varios años
Certificaciones ambientales internacionales:
Contenido de humedad post impregnación: 25 a 50%

Producto en base a solventes orgánicos

Antigüedad: 15 años
Clases de riesgo: R1 a R3
Color: Incoloro
Efectividad: 30 años mínimo con protección de pinturas adicionales en clase R3
Aceptación internacional: Debido a los solventes, en algunos países tiene restricciones
Beneficios adicionales: Repelencia al agua
Aplicación: Vacío-Vacío
Seguridad ambiental: Se lixivia en contacto directo con la tierra
Certificaciones ambientales internacionales: No
Contenido de humedad post impregnación: Bajo el 20%

Cobre Azol micronizado

Antigüedad: 8 años
Clases de riesgo: R1 a R5
Color: Verde claro, a veces poco distinguible
Efectividad: R1 y R2 para toda la vida
Aceptación internacional: Aceptación internacional sin excepción
Aplicación: Vacío presión
Seguridad ambiental: Tiene un grado de lixiviación en contacto con la tierra
Certificaciones ambientales internacionales:
Contenido de humedad post impregnación: Saturada de agua

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