Paul Kaptein: “La madera es un material universal y viene con un sentido de la historia o un registro de una vida anterior”

_PORTADA FINAL

Desde Australia, este artista crea, en madera de Jelutong, esculturas surrealistas, donde se cuestiona las nociones de vacío, inmediatez, modernidad y transitoriedad. “Creo que la madera conecta diferentes culturas a través del tiempo y el espacio, y sugiere una confluencia del pasado, presente y futuro”, asegura.

Inquietantes, polisémicas, ondulantes y disruptivas. Así podrían describirse las esculturas del artista australiano Paul Kaptein. Sus creaciones, amparadas mayormente en figuras humanas, son elaboradas con láminas de madera encolada y siempre con detalles que potencian sus dimensiones, su materialidad y vacuidad, junto con las sensaciones que genera a partir de la linealidad y discontinuidad con el material. 

Aquello se manifiesta en su sitio web, donde es posible encontrar gran parte de la obra de Kaptein y cómo él explota las cualidades de la materia prima. Es así como en su catálogo se observan extremidades sosteniendo objetos o haciendo gestos; rostros duplicados o extendidos casi como por el aire; como también cuerpos transmutados y agujereados que, en ciertos casos, multiplican sus brazos, manos y orejas.  

Con inspiración en el trabajo escultórico de su compatriota Rosalie Gascoigne, de la estadounidense Carol Bove y de la inglesa Cornelia Parker, el artista ha tenido la oportunidad de exponer sus obras en galerías de Nueva Zelanda, Estados Unidos y de su país natal. Y es que para el radicado en Perth, su arte surrealista es capaz de expresar distorsiones en el espacio que son capaces de transportarnos a un portal hacia el infinito. 

En ese sentido el tallado en madera, comenta desde Australia, lo concibe como una reticencia a la vorágine de la civilización hiperconectada, inquieta, globalizada, apresurada, efímera. Suprimir las interferencias, detener el tiempo y problematizar la contemporaneidad, han sido parte de su propósito como escultor en madera.

Inicios e inspiración con el material

El escultor utiliza madera jelutong para sus obras / Paul Kaptein

El artista comenzó su trabajo con el material en 2010, tras casi 10 años dedicado a la animación y el trabajo audiovisual. El vínculo provino de la primera vez que se atrevió a trabajar con éste ya que, precisamente, sintió que con lo que estaba haciendo “no lo rechazó”, logrando convencerse de sus capacidades y expresiones. 

“Es algo que de alguna forma me enseñé a mí mismo y creo que estoy bastante bien en eso. Sin embargo, me gusta la forma en que el proceso vincula culturas a través del tiempo, porque la mayoría de ellas han empleado el tallado en madera hasta cierto punto, para hacer armas o decoraciones de iglesias. Es un acto antiguo y al mismo tiempo moderno. Por otro lado, otro de sus atractivos es que es un proceso que se niega a ser rápido e inmediato. Es lento”, expresa. 

Esta última idea, de la lentitud para un buen resultado, también la señaló en una entrevista para On Art and Aesthetics en 2017. En ésta se refirió al trabajo en madera como una forma de resistir el empuje constante de la cultura acelerada y digitalizada en que vivimos. Su intención era trabajar de una manera que le permitiera alejarse de una satisfacción fugaz, instantánea y constante, como si pudiera detener el tiempo a través del proceso. 

En la misma publicación también abordó el sentido detrás de sus obras, las que juegan con las imperfecciones, los detalles y las deformaciones, a contar de su propia mirada sobre lo coyuntural de nuestra época. 

“Los fallos son una interrupción de la continuidad que se convierten en pequeños espacios: portales a través del tiempo. Pueden retroceder y proyectarse hacia adelante, simultáneamente. Estoy sugiriendo que el cuerpo existe dentro de estas paradojas temporales, o paralajes, desplegándose constantemente a través de diferentes trayectorias temporales”, indicó.

Proceso escultórico en madera

El artista expuso sus obras en galerías de Nueva Zelanda, Estados Unidos y de Australia / P.K.

Volviendo a la madera, Paul Kaptein utiliza una en especial para estas esculturas. Se trata de la del tipo jelutong, proveniente de la especie arbórea de la familia Apocynaceae, la cual abunda en el Sudeste Asiático. Mayormente en Malasia, donde es una especie forestal protegida. 

La anterior posee diversos atributos que la distinguen, entre las que destacan su estabilidad, su veta recta, su textura fina y su color, inclinado hacia un amarillo claro que hace recordar los primeros rayos de sol de la mañana e incluso el color de nuestra piel. 

La elección por el jelutong también se fundamenta en que la mayoría de las opciones que encuentra en su país —brushbox, blackbutt o el roble de Tasmania, por nombrar algunas— suelen ser demasiado duras para su tipo de escultura y para lo que él busca por medio de herramientas manuales. El autor se basa principalmente en cinceles, los que afila celosamente cada vez que comienza una nueva obra. 

Una rutina común de este artista, como posiblemente sea la de hoy, se compone del traslado hacia su estudio ubicado en Fremantle. Un balneario a 19 km de Perth donde, como una buena parte de los australianos, da inicio a su jornada nadando o surfeando a las siete de la mañana. Luego comienza su trabajo en el estudio, entre las 08:00 y 8:30, hasta eso de las 17:00, cuando emprende el regreso a su hogar para dedicarse a otros quehaceres como, por ejemplo, esta entrevista. 

⎯¿Cómo es el proceso para crear tus esculturas?

⎯Como sólo puedo obtener madera de unos 50 mm de grosor, todas las piezas de  jelutong con que trabajo deben pegarse, para así darme una forma lo suficientemente grande para crear una obra. Luego de ello, todo es tallado a mano y dejado crudo después del lijado. 

⎯En varias de tus esculturas es posible observar pequeños agujeros, como los que dejan las termitas. ¿También son tallados o vienen de la morfología natural de la madera?

⎯Algunos pueden ser agujeros naturales en la madera, pero, a menudo, los hago yo, formando constelaciones, por ejemplo. Actúan como una forma de subvertir la materialidad de la madera y resaltar la sensación de espacio y vacío en la obra. Tiendo a pensar en estos espacios como el componente activo de las esculturas.

“Los fallos son una interrupción de la continuidad que se convierten en pequeños espacios”, dice Kaptein / P.K.

⎯¿Por qué siempre creas figuras humanas en madera?

⎯¿Falta de imaginación? Traté de tallar porque parecía ser lo más difícil de hacer. Quería redefinirme, supongo. El tallado en madera no es muy común en Australia, por lo que parecía oscuro y misterioso en cierto modo, además que parecía pasado de moda en el mundo del arte contemporáneo. No parecía tener ninguna relevancia. Así que comencé a explorar eso y ver si podía explorar ideas contemporáneas a través de medios realmente de la vieja escuela. He usado otros materiales, pero, como digo… ¡nadie habla de ellos! Solo de lo que hago en madera.

⎯¿Qué más te brinda trabajar con madera?

⎯He usado madera extensivamente durante algunos años. Es un material universal y viene con un sentido de la historia o un registro de una vida anterior. Creo que la madera conecta diferentes culturas a través del tiempo y el espacio, y sugiere una confluencia del pasado, presente y futuro. 


Escrito por Nayive Ananías
Fotografía principal cortesía Paul Kaptein

 

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