6 de Diciembre, 2022
Frente a las aguas abiertas del Océano Atlántico, “Folhas Sagradas” es la última incorporación al Hotel Kilombo Villas, en Tibau do Sul (Brasil). El Atelier Daniel Florez fue invitado a completar el nuevo pabellón de la playa, como un grupo de tres pérgolas gigantes en forma de hoja hechas de glulam y bambú.
Debajo de las estructuras curvas, las hamacas se mecen suavemente con el viento y los muebles en tonos tierra se encuentran esparcidos por el suelo arenoso, manteniendo el diseño general sutil y en un diálogo suave con la naturaleza.
Contrarrestando el fuerte sol tropical y el calor diurno, las pérgolas brindan mucho espacio sombreado y ventilado, al proyectar la sombra de una hoja que se mueve y desaparece con los movimientos de las nubes, el viento y el sol. Mientras tanto, un sistema de refrigeración hecho con tuberías circula, a través de las vigas, evaporando agua aromática hacia el mega paraguas para refrescar la temperatura y regar las numerosas plantas salpicadas por todo el pabellón.
La relación armonizadora con el paisaje marino brasileño continúa por la noche, cuando una cálida luz artificial se filtra a través de las copas, convirtiendo cada pérgola en una hoja resplandeciente y visible desde las terrazas cercanas. Las lámparas, diseñadas con Office Natalia Priwin, con sede en Nueva York, incorporan partes recicladas de bambú y cilindros de cobre que cuelgan de las vigas; cada uno expresa el paso del tiempo con su oxidación verdosa provocada por los vientos salados.
“La percepción de las hojas sagradas flotantes, así como sus sombras proyectadas, nos recuerdan poéticamente nuestro compromiso con la vida y con la preservación de otras especies que habitan nuestro planeta, convirtiendo la estancia turística en el Hotel en una experiencia educativa”, describe el estudio.
En cuanto a la estructura, las columnas de madera en el perímetro construyen una entrada clásica frente al mar, cada una tallada en forma antropomórfica en 2,3 metros de altura. Animando estos pilares está la doble curvatura del mega paraguas que proyecta una sombra diferente en cada columna.
Para garantizar un impacto de carbono casi nulo, Atelier Daniel Florez utilizó glulam de árboles de rápido crecimiento de áreas de reforestación, bambú, piedra natural y un piso drenante de arena blanca que devuelve el agua a los acuíferos.
“El pabellón está diseñado para ser desmontable, transportable y reciclable, comprometiéndose así con los principios de la economía circular”, concluye la firma.
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