Bio-cubierta Mina la Africana

Código de equipo: ARQ936

Universidad: Universidad San Sebastián

Sede:  campus Los Leones

País:  Chile

Ciudad: Santiago

Equipo:

Constanza Moncada

Cathalina Classing

Ayleen Cares

Profesores guía:

Nicolas Norero

https://www.instagram.com/durdo_o?igsh=cmpoNW9tZ2J6NWxz

DOCUMENTOS ADJUNTOS

© Derechos reservados por sus autores intelectuales.

Video explicativo

Descripción general

El proyecto Bio-Cubierta Mina La Africana es un Centro de Investigación y Difusión diseñado sobre las ruinas de una antigua ex mina en Pudahuel. La propuesta se articula mediante una gran cubierta unificadora de madera laminada que flota sobre la preexistencia industrial. Esta estructura alberga un circuito botánico bioclimático organizado en niveles, compuesto por invernaderos de propagación, laboratorios de fitorremediación, áreas de acopio y talleres comunitarios. Su lógica arquitectónica destaca por despejar los planos de cultivo mediante una viga maestra axial apoyada en pilares centrales, complementada por tensores de acero perimetrales que aseguran la estabilidad sísmica y frente al viento. Además, aprovecha la pendiente del cerro para estructurar un recorrido descendente de aire, agua y plantas. Así, integra la infraestructura científica, la participación comunitaria y el paisaje en un espacio continuo, eficiente y reversible.

Fundamentación del proyecto

El proyecto nace para responder a la degradación ambiental de la Mina La Africana, un pasivo ambiental de 24,3 hectáreas con suelos erosionados y relaves cercanos al río Mapocho. Frente a la pérdida del patrimonio histórico de la comunidad minera y la presión inmobiliaria, la propuesta utiliza la arquitectura como un agente activo de restauración ecológica y social. La intervención no borra las cicatrices del pasado; conecta las ruinas de hormigón con una estructura de madera sustentable bajo criterios de economía circular. A través de fitorremediación y educación, busca recuperar el bosque esclerófilo resiliente para la Región Metropolitana y devolver el Cerro Lo Aguirre a los vecinos de Pudahuel. Se transforma un símbolo de extractivismo y abandono en un hito de memoria viva, investigación y regeneración territorial.

Estrategia de localización, emplazamiento y resolución programática y espacial

El proyecto se localiza en el paño industrial histórico de Mina La Africana, emplazándose de manera respetuosa con la topografía y las preexistencias mineras del sector.
​La estrategia de emplazamiento busca rescatar la memoria patrimonial del lugar, integrando las ruinas industriales como un hito paisajístico y articulador del espacio público. A nivel de resolución programática y espacial, el programa se estructura mediante un sistema de volúmenes flexibles que hilan usos culturales, comunitarios y de puesta en valor histórico.
​Espacialmente, se generan recorridos soterrados y elevados que conectan el pasado minero con el paisaje actual, optimizando las vistas panorámicas, la materialidad de baja intervención (como acero y hormigón visto) y la eficiencia energética para consolidar un nuevo polo cívico-cultural autosuficiente en el territorio.

Propuesta arquitectónica desde el material

​La materialidad se estructura mediante una gran cubierta unificadora de madera laminada, elegida por su excepcional relación resistencia-peso y su capacidad para salvar grandes luces con gran esbeltez. Su gran función es conferir ligereza y flexibilidad a la gran cubierta flotante, permitiendo que esta se adapte a la pendiente sin sobrecargar la preexistencia industrial. Frente a materiales rígidos como el hormigón, la madera laminada aporta un comportamiento viscoelástico idóneo para absorber energía sísmica, además de ofrecer calidez ambiental, sostenibilidad y reversibilidad constructiva. Esta estructura de madera se complementa con tensores perimetrales de acero para estabilizar las fuerzas de tracción, logrando una tectónica eficiente, reversible y armónica con el paisaje de la antigua mina.

Innovación de la propuesta

La innovación de la propuesta radica en transformar un pasivo ambiental de relaves en un motor biológico de restauración ecológica. En primer lugar, destaca su sistema estructural híbrido: centraliza las cargas sobre una viga maestra de madera laminada apoyada en un solo eje axial y equilibra la estructura mediante tensores perimetrales de acero. Esto libera completamente el suelo de pilares intermedios, logrando un espacio continuo, flexible y reversible. En segundo lugar, destaca por su diseño bioclimático e hidráulico en pendiente: aprovecha el desnivel del cerro para que el agua de riego descienda por gravedad y el aire fresco circule de manera pasiva por efecto chimenea. Por último, su innovación conceptual radica en recuperar el paisaje postindustrial, integrando los restos de hormigón de la mina con una arquitectura de madera que propaga el bosque esclerófilo y devuelve el espacio a la comunidad.

¡Comparte nuestro contenido!