Código de equipo: ARQ387
Universidad: universidad de chile
Sede: Fau
País: Chile
Ciudad: santiago
Equipo:
francisco valladares
macarena tapia
Profesores guía:
sebastian bravo
DOCUMENTOS ADJUNTOS
© Derechos reservados por sus autores intelectuales.
Descripción general
Frente a la bahía de Cartagena y bajo la atenta mirada de San Pedro, nace una caleta flotante que se posa sobre el mar como un gesto ligero y simbólico. Dos volúmenes conforman el proyecto: uno fijo, que contiene los servicios esenciales, y otro móvil, de doble altura, que puede desplazarse a lo largo del borde costero según las dinámicas del lugar. Construida en base a marcos de madera y envuelta en policarbonato translúcido, la estructura filtra la luz natural durante el día y, al caer la noche, brilla como una lámpara flotante, visible desde tierra firme. Más que una simple infraestructura, esta caleta reinterpreta el vínculo entre comunidad, paisaje y espiritualidad, otorgando un nuevo lugar de trabajo y celebración de ritos y ceremonias
Fundamentación del proyecto
El proyecto surge desde el paisaje y la fe que habita en la Caleta San Pedro. Frente al mar y a la figura del santo patrono, se propone una plataforma flotante que recoge el sentido espiritual, comunitario y productivo del lugar. La elección de una estructura móvil y ligera responde a la necesidad de adaptarse al territorio sin imponerse sobre él. La madera modular y el policarbonato permiten una construcción simple, cálida y visible
Estrategia de localización, emplazamiento y resolución programática y espacial
Al posarse en un rincón del litoral de Cartagena, frente a la figura de San Pedro la plataforma flotante se adapta al borde rocoso sin tocarlo, respetando el ritmo natural de la costa. Desde ahí, mira hacia la bahía y se deja ver desde ella. El volumen fijo, más bajo, se ancla suavemente al borde para acoger los servicios básicos. El volumen mayor, más alto y móvil, acompaña el movimiento del mar y permite abrirse a distintas actividades a lo largo del litoral. La estructura de madera y su piel translúcida construyen un espacio interior cálido, permeable a la luz y al entorno. Así, el proyecto se integra al paisaje costero de Cartagena como una nueva presencia flotante, ligera y viva.
Propuesta arquitectónica desde el material
Se construye a partir de una serie de marcos modulares que dan forma a la estructura principal, generando un ritmo claro y ordenado sobre la plataforma flotante. Aunque el proyecto se emplaza sobre el mar, la madera no tiene contacto directo con el agua: se eleva levemente sobre una base flotante que la aísla del oleaje constante. Aun así, se considera el tratamiento necesario para resistir la humedad, la salinidad y el paso del tiempo, reconociendo que el entorno marino exige cuidado y resistencia. La elección de este material no solo responde a criterios técnicos y constructivos, sino también simbólicos: la madera dialoga con el oficio, con las embarcaciones, con lo hecho a mano. Es una arquitectura que respira junto al mar, liviana pero firme, capaz de flotar sin desarraigarse.
Innovación de la propuesta
Lo que ofrece como innovador, es la propuesta de una caleta con servicios y muelle flotantes, donde los espacios de baño, cocina toman una funcionalidad pasajera y difusa.
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