Electrolinera E-PITS

Código de equipo: ARQ-1461

Universidad: Universidad Santiago de Chile

Sede:  Facultad de Arquitectura y Ambiente Construido

País:  Chile

Ciudad: Santiago

Equipo:

Rebeca Díaz Inciarte

Myllharay Gómez Barrientos

Elena Cáceres Infante

Profesores guía:

Jorge Mancilla

DOCUMENTOS ADJUNTOS

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Video explicativo

Descripción general

El proyecto propone la reconversión de antiguas estaciones de servicio frente a un escenario futuro marcado por la transición hacia la electromovilidad. Tomando como caso piloto la bencinera ubicada en 10 de Julio con Santa Rosa, se plantea una electrobencinera que transforma una infraestructura destinada al combustible fósil en un nuevo nodo de movilidad eléctrica, producción energética y espacio público.

Una gran estructura modular de madera articula estaciones de carga, áreas de permanencia, vegetación y programas comunitarios, recuperando para la ciudad un suelo históricamente destinado exclusivamente al automóvil. La propuesta conserva la memoria vinculada a la movilidad, pero redefine su funcionamiento para responder a las próximas décadas.

Más que resolver un caso particular, se plantea un sistema adaptable y replicable, capaz de reconvertir progresivamente estaciones de servicio en desuso y conformar una nueva red de infraestructuras urbanas.

Fundamentación del proyecto

La transición hacia la electromovilidad no implica únicamente reemplazar vehículos de combustión por eléctricos; supone también transformar las infraestructuras que durante décadas sostuvieron este modelo energético. A medida que disminuya la demanda de combustibles fósiles, numerosas estaciones de servicio perderán su función original, dejando terrenos estratégicamente localizados sin un nuevo propósito urbano.

El proyecto entiende esta obsolescencia como una oportunidad. En lugar de demoler o sustituir estas preexistencias, propone re-habitarlas, conservando su relación histórica con la movilidad y adaptándolas a nuevas necesidades energéticas, sociales y ambientales.

La antigua bencinera de 10 de Julio con Santa Rosa funciona así como un laboratorio urbano: un caso presente que permite anticipar una problemática futura y ensayar una estrategia capaz de transformar una red de infraestructuras obsoletas en nuevos nodos de energía, movilidad y vida urbana.

Estrategia de localización, emplazamiento y resolución programática y espacial

La propuesta se emplaza en la intersección de 10 de Julio con Santa Rosa, dentro de uno de los principales corredores asociados históricamente al automóvil en Santiago. Esta condición permite mantener la identidad del lugar vinculada a la movilidad, utilizando una infraestructura actualmente obsoleta como soporte para un nuevo programa urbano.

La organización espacial distingue dos condiciones complementarias: movilidad y permanencia. Cinco estaciones de carga eléctrica mantienen el flujo vehicular mediante un recorrido tipo pits, mientras una plaza pública incorpora áreas de encuentro, vegetación, juegos, anfiteatro y cine al aire libre.

Una gran cubierta modular de madera unifica ambos sistemas y libera el nivel del suelo mediante luces cercanas a 30 metros. Los pantógrafos de carga suspendidos desde la estructura eliminan cables y obstáculos, permitiendo que movilidad eléctrica, accesibilidad y espacio público convivan bajo una misma infraestructura flexible.

Propuesta arquitectónica desde el material

La madera constituye el principio estructural, espacial y energético del proyecto. Once pórticos modulares resuelven una luz aproximada de 30 metros mediante vigas compuestas, elementos diagonales de compresión y tensores de tracción anclados al terreno, conformando una gran cubierta que libera el espacio público de apoyos intermedios.

Paralelamente, el proyecto explora el tratamiento y modificación de la madera para ampliar sus propiedades naturales. A partir de investigaciones sobre madera modificada con comportamiento fototérmico, el material es tratado para aprovechar su estructura porosa e incorporar capacidades de captación de radiación solar, almacenamiento térmico y posterior conversión energética.

De esta manera, la madera deja de comprenderse únicamente como materia estructural: su tratamiento permite transformarla en una infraestructura activa, donde material, estructura y energía forman parte de una misma estrategia arquitectónica.

Innovación de la propuesta

La innovación radica en abordar simultáneamente la obsolescencia urbana, la transición energética y la experimentación material, proyectándose hacia el escenario de movilidad previsto para el año 2035. La propuesta no sustituye simplemente surtidores de combustible por cargadores eléctricos, sino que redefine la estación de servicio como una infraestructura capaz de producir energía y generar espacio público.

La madera adquiere un rol fundamental en esta transformación. Mediante su modificación y tratamiento, se explora su capacidad para captar radiación solar, almacenar energía térmica y participar posteriormente en su conversión a electricidad. Así, estructura y sistema energético dejan de funcionar como componentes independientes.

Esta condición se complementa con pantógrafos suspendidos, grandes luces estructurales y un sistema modular adaptable a distintas estaciones de servicio. La innovación se plantea así como un modelo arquitectónico replicable para el escenario urbano y energético proyectado hacia 2035.

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