Código de equipo: ARQ526
Universidad: Universidad del Desarrollo
Sede: Concepción
País: Chile
Ciudad: Concepción
Equipo:
Camila Molina Urrea
Paula Ruiz Mardones
Nield Morales Meneses
Profesores guía:
Miguel Nazar Daccarett
DOCUMENTOS ADJUNTOS
© Derechos reservados por sus autores intelectuales.
Descripción general
Oasis de Niebla es un pabellón itinerante que responde a la crisis hídrica que afecta a las zonas agrícolas de la región de Arica y Parinacota. Este proyecto se plantea como una maquina generadora de recursos, centrada en la captación de agua a través de sistemas atrapaniebla adaptados a un módulo habitable y versátil. A través de un recorrido por sectores vulnerables, el pabellón se instala temporalmente para generar pequeños oasis productivos, y a su vez enseñamos a la comunidad el como replicar estos módulos para su estadía permanente, desarmamos los 5 módulos iniciales y continuamos a la siguiente localidad.
Fundamentación del proyecto
El proyecto trabaja con la captación de niebla debido a la crisis hídrica que enfrenta Chile; se analiza dónde existe una mayor necesidad de agua y quiénes son los principales afectados. Esto nos conduce a los agricultores del norte de Chile, quienes, por su clima, enfrentan mayor dificultad para obtener este recurso vital. En este contexto, el "Oasis de niebla" define tres criterios para un trabajo preciso y práctico: primero, sistema constructivo, basado en una estructura modular de madera con ensamblaje y con adaptabilidad al territorio; segundo, ciclo del agua y cultivo, donde se establecen ciclos de captación del agua mediante un sistema autosuficiente y aprovechando la vida total de la planta; y tercero, expansión modular, que permite la replicabilidad y el crecimiento del pabellón mediante el trabajo con las comunidades, proporcionándoles las herramientas necesarias para continuar desarrollando estos oasis una vez que el módulo itinerante se traslada.
Estrategia de localización, emplazamiento y resolución programática y espacial
Nuestro proyecto surge como una propuesta práctica frente a la crisis hídrica, buscando generar un impacto regenerativo en áreas agrícolas de contextos áridos. La recolección de agua es el eje central del proyecto. Cada módulo está diseñado para captar suficiente agua de niebla para abastecer su propio área de cultivo, orientado hacia el suroeste para que durante la noche tenga una mayor recolección de la niebla que es traída por los vientos predominantes. De esta forma, al amanecer se abastece el oasis con el recurso hídrico para su posterior uso en las plantaciones. Durante el día, el atrapaniebla tiene una condición abatible para generar áreas sombreadas que permiten el acceso para el trabajo en el oasis y el aprendizaje del armado. Este ciclo diario de apertura y cierre convierte al pabellón en un sistema dinámico que se adapta al uso según el horario, haciendo que no dependa de fuentes hídricas externas.
Propuesta arquitectónica desde el material
La concepción del proyecto nace a raíz del análisis de la estructura del atrapaniebla, estableciendo un sistema de módulos en donde la madera se convierte en lo esencial. La estructura demuestra que desde la base y un cuadro simple nace lo vivo, transformado para generar un espacio habitable y funcional. Se utilizan dimensiones estandarizadas para optimizar recursos y facilitar el armado de este. Para darle mayor estabilidad estructural, se aplica el uso de tensores de metal que otorgan rigidez a los marcos y permiten el anclaje seguro de la estructura a la condición morfológica del lugar. Mientras tanto, para la unión de las piezas de madera se usa el método de ensamble a media madera, acompañado de tornillos. Con estos elementos se concibe una estructura que convierte el pabellón en una solución replicable, simple y eficaz para enfrentar la escasez hídrica en el norte de Chile.
Innovación de la propuesta
El proyecto comienza con la instalación de cinco módulos itinerantes en zonas agrícolas de alta vulnerabilidad, seleccionadas por su potencial para aprovechar el agua de niebla. Cuatro de estos módulos se encargan de plantar y enseñar el uso del atrapaniebla a las comunidades locales, mientras que un quinto se destina como taller para la fabricación de nuevas unidades. A medida que se avanza, el pabellón se expande progresivamente en conjunto con la comunidad hasta consolidar cinco módulos permanentes, entregándoles las herramientas necesarias para continuar con el sistema de forma autónoma. Más que una intervención puntual, se trata de un proyecto que se construye con y para las personas, enseñándoles a generar fuentes alternativas de agua y dejando la capacidad instalada para que, tras la partida del pabellón, las comunidades puedan replicar y adaptar el modelo a su propio territorio, promoviendo así la autosuficiencia y la resiliencia agrícola en contextos vulnerables.
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