Código de equipo: ARQ706
Universidad: Universidad del Desarrollo
Sede: Facultad de Arquitectura y Arte de Santiago
País: Chile
Ciudad: Santiago
Equipo:
Antonio Rojas
More Goic
David Pizarro
Profesores guía:
Barbara Schumacher
DOCUMENTOS ADJUNTOS
© Derechos reservados por sus autores intelectuales.
Video explicativo
Descripción general
Un edificio abandonado nunca está completamente vacío. Permanece su materia, su memoria y, sobre todo, la posibilidad de volver a ser habitado.
La propuesta transforma el ex Instituto Zambrano en una residencia para estudiantes universitarios y población temporal, incorporando habitaciones, espacios de estudio, encuentro y programas colectivos capaces de relacionarse con su entorno. La preexistencia se conserva como una gran cáscara de albañilería que protege y contiene una nueva estructura independiente de madera, ligera y modular. En su interior, plataformas escalonadas construyen distintas formas de habitar y relacionarse.
Más que recuperar un edificio, el proyecto busca devolverle vida. Re-habitar el Zambrano significa introducir dentro de una estructura permanente un sistema capaz de cambiar.
Fundamentación del proyecto
El ex Instituto Zambrano permanece detenido desde 2012 en medio de uno de los sectores de mayor intensidad urbana de Santiago. Una estructura concebida originalmente para albergar vida colectiva hoy se encuentra abandonada, revelando una oportunidad: recuperar una arquitectura existente para responder a nuevas formas de habitar la ciudad.
La residencia reconoce a sus habitantes como una población cambiante: estudiantes que llegan desde distintos lugares, permanecen durante determinados períodos y posteriormente vuelven a partir. Frente a una manera de habitar que no es permanente, la arquitectura tampoco puede entenderse como rígida e invariable.
El proyecto propone entonces conservar aquello que ha permanecido y sumar aquello capaz de transformarse. No se busca devolver el edificio a lo que fue, sino darle las condiciones para volver a ser habitado.
Estrategia de localización, emplazamiento y resolución programática y espacial
La ubicación del Zambrano, inserta en un sector de gran intensidad urbana, permite transformar una estructura abandonada en residencia universitaria y soporte de una nueva vida colectiva. El programa se organiza desde la relación entre lo individual y lo común: las habitaciones entregan intimidad, mientras espacios de estudio, encuentro y circulación amplían la vida doméstica hacia una comunidad mayor.
Las plataformas se desplazan y escalonan dentro de la antigua envolvente, construyendo una topografía interior. Sus vacíos permiten que la luz alcance las zonas más profundas, favorecen la ventilación y generan situaciones intermedias donde circular deja de significar únicamente desplazarse. Escaleras, gradas, plataformas y descansos se convierten en lugares para estudiar, encontrarse, conversar o permanecer.
Habitar deja de reducirse al dormitorio: ocurre también entre las piezas y alrededor de ellas.
Propuesta arquitectónica desde el material
La preexistencia se conserva como una envolvente pesada, continua y cargada de memoria. Dentro de ella se inserta una estructura independiente de madera, ligera y modular. Lo nuevo no intenta imitar a lo antiguo ni reemplazarlo; establece un diálogo entre dos tiempos y dos maneras de construir.
Una matriz de madera laminada y elementos de CLT recibe habitaciones, plataformas, circulaciones y espacios colectivos. Su ligereza disminuye la carga de la nueva intervención sobre lo existente, mientras su prefabricación y montaje en seco permiten una construcción precisa, eficiente y de menor impacto.
Hacia el exterior, un nuevo volumen expone esta estructura hacia la ciudad. Si al interior la albañilería protege la madera, en la ampliación la madera se muestra, haciendo visible la segunda vida del edificio y transformándose en estructura, espacio y expresión arquitectónica.
Innovación de la propuesta
La propuesta no diseña únicamente una forma terminada: diseña las reglas que permiten que esa forma pueda transformarse. La condición modular de la estructura de madera permite organizar distintas configuraciones dentro de una misma lógica constructiva, aumentando, disminuyendo o desplazando la ocupación según nuevas necesidades. La repetición de componentes simplifica su ejecución y convierte al proyecto en un sistema potencialmente replicable, capaz de adaptarse a otras preexistencias y edificios abandonados, incorporando nuevos usos sin borrar aquello que ya existe.
La innovación reside así en entender la arquitectura como un sistema abierto, donde permanencia y transformación pueden coexistir. La preexistencia conserva aquello que ha sobrevivido al tiempo; la madera introduce la posibilidad de cambiar, adaptarse y repetir esta estrategia en otros contextos.La madera no reemplaza la memoria del edificio: le entrega las condiciones para que vuelva a tener vida.
¡Comparte nuestro contenido!