Escultura David Cofré, escultor en madera
Desde un espacio para detenerse, escuchar y observar desde otro lugar el vínculo con la madera, se desarrolló -en la Semana de la Madera 2025- la charla El espíritu de la madera, a cargo del escultor David Cofré. El artista propuso un recorrido por su proceso creativo y su relación con el material desde la observación y la experiencia directa. La presentación comenzó con una interpretación en flauta, un gesto que marcó el tono del encuentro y que invitó a los asistentes a ingresar a un espacio de sensibilidad antes de abordar el tema con palabras e imágenes de sus obras.
La presencia de David Cofré en la Semana de la Madera ha sido constante y evolutiva. En 2023 presentó “El sueño de la madera”, una escultura de gran formato que emula una figura humana caminante. La obra invitaba a mirar la madera desde una perspectiva artística y emocional, planteando el acto de avanzar como una metáfora del vínculo entre las personas y el material.

Presentación de David Cofré, escultor en madera en Seminario Semana de la Madera 2025
En 2024 regresó con “El puma”, una escultura de 10 metros de largo y 4 metros de altura, construida a partir de cientos de mosaicos de madera. La obra incorporó preservantes desarrollados por la empresa Arxada Quimetal y se enmarcó en el mensaje: “Protege lo que más quieres”, con el objetivo de educar al público sobre la importancia del cuidado y la protección de la madera para prolongar su vida útil y fomentar un uso responsable del recurso.
En la edición 2025, su aporte tomó la forma de “La Bandada de Chile”, una instalación compuesta por entre 30 y 40 aves nativas suspendidas como un gran móvil, que dio la bienvenida a los asistentes al evento. Con la obra retomó uno de los temas centrales de su trabajo, como son el vuelo, el movimiento y la observación de la naturaleza como fuente permanente de inspiración.

Puma de la empresa Protección de Madera by Arxada esculpido por David Cofré
En esta, que fuera su tercera participación en la Semana de la Madera, el escultor complementó su obra con su presencia y con la apertura al diálogo con el público de la feria, imprimiendo la sensibilidad de su mirada a la dimensión técnica e industrial del evento. Su intervención puso en valor la madera como un material vivo, capaz de transmitir significado, memoria y emoción, más allá de su uso funcional. “Voy a mostrar algo que directamente no es la utilidad o la práctica industrial de la madera. Estamos hablando de arte, de algo más abstracto, pero con una necesidad y una sensibilidad enorme”, señaló.

Mujer de Madera de la empresa CMPC esculpido por David Cofré
Durante la charla, el Cofré compartió su trayectoria y explicó que “todo esto empieza con dibujos”, relatando una práctica que lo acompaña desde la infancia y que se vincula con la atención constante al entorno natural. Árboles, aves, viento, raíces y ciclos naturales aparecen de forma recurrente en su obra, dando origen a esculturas que exploran el volumen, el movimiento y la relación entre estructura y forma. En este recorrido, destacó la importancia de la atención, la sensibilidad y la empatía como elementos centrales para repensar el vínculo con la naturaleza y avanzar hacia una relación más consciente con los materiales.
Arte, proceso y materialidad
En la charla “El espíritu de la madera”, Cofré profundizó en la idea de que la madera mantiene su condición vital incluso cuando se transforma en material de construcción u objeto artístico. A través de relatos, bocetos y referencias a obras desarrolladas a lo largo de más de tres décadas de trabajo, expuso cómo cada pieza surge de un proceso manual, donde el error, la búsqueda y la resolución en terreno forman parte del resultado final.

Escultura David Cofré
“Meter la mano al barro es importante para mí”, afirmó, señalando que no busca atajos tecnológicos que eliminen la experiencia directa con la materia. Esta forma de trabajo se complementa con el uso de madera reciclada. “El 80% de todo mi trabajo es reciclado, es madera reciclada”, comentó, vinculando esta práctica con una mirada consciente sobre el uso del recurso.
Desde su experiencia, el arte cumple un rol clave en generar conciencia, activar la reflexión y fortalecer la relación entre las personas y el entorno. “La escultura tiene un valor que es la presencia, lo significativo”, concluyó el artista, sintetizando una propuesta que invita a mirar la madera como portadora de sentido y de memoria.