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La convocatoria de diseño sostenible Toca Madera elige a los tres ganadores y sus objetos infinitos

Toca Madera portada

17 de Julio, 2020

En el contexto del Madrid Design Festival 2020 se desarrolló la Convocatoria Toca Madera, que eligió a sus tres proyectos ganadores de la edición de este año, quienes utilizaron madera de roble rojo estadounidense como material dominante para crear sus “objetos infinitos”.

La convocatoria de diseño sostenible Toca Madera, cuya exposición final estaba programada del 31 de enero al 1 de marzo en el contexto de Madrid Design Festival con los ocho proyectos finalistas, eligió a sus tres proyectos ganadores de la edición de 2020: From Cradle to Cradle, Dew y Taburete Barlovento.

Toca Madera, que surge de la colaboración entre American Hardwood Export Council (AHEC) y la Asociación de Ingeniería en Diseño Industrial (AIDI), tiene por objetivo dar a conocer el talento de jóvenes diseñadores españoles y mostrar el valor de la madera como material. De esta forma, este año proponen a los diseñadores crear un objeto con madera de roble rojo estadounidense (donada por el importador AE Maderas) como material constitutivo dominante.

La convocatoria Toca Madera eligió a sus tres ganadores / Experimenta

¿El desafío de esta edición? Pensar en su funcionalidad, es decir, la convocatoria precisa el objetivo de diseñar “objetos infinitos”, es decir, objetos que perduren en el tiempo, para crear un mundo más sostenible. “El reto responde a una de las necesidades más acuciantes del mundo, romper con la cultura del usar y tirar. El objetivo es diseñar objetos infinitos, objetos para legar, que aguanten en el tiempo en concepto y uso”, explicaban desde la organización.

Tras un proceso de varios meses y etapas, el 15 de febrero se celebró la entrega de premios en el Colegio Oficial de Arquitectos de Madrid (COAM), donde resultó ganador el proyecto From Craddle to Craddle, que además de ser el elegido por el Comité de Selección, también fue el seleccionado por el jurado popular.

Reutilización de elementos: From Craddle to Craddle

MORR_design recibió el primer premio por From Craddle to Craddle / Room Diseño

El proyecto From Craddle to Craddle, de María Ruiz de Elvira Nadal, Celia Martínez Otaduy y Daniel Romero Pérez (que conforman de MORR_design), maximiza la eficiencia del uso de los objetos, ya que su diseño le permite cambiar para adoptar distintas funciones.

El primer uso del proyecto es unacuna con canasta removible para niños de hasta seis meses, después como cuna con guardas para niños de hasta dos años, y finalmente un par de sillas para adultos permanentes.

“Cogimos un objeto tan emocional como la cuna y tratamos de pensar como ésta podría ser infinita, desde los primeros bocetos y maquetas hasta el concepto final. Aunque el concepto lo teníamos claro, la forma de nuestro objeto cambió durante el proceso, cuando tras las mentorías se nos propuso un nuevo reto: romper con la cuna de barrotes tradicional y repensarla desde cero para el siglo XXI”, explican los responsables del proyecto en una entrevista.

El nombre del proyecto proviene del riguroso certificado ‘Cradle to Cradle’, (de cuna a cuna) como referencia de una responsabilidad por la economía circular. “Partimos de preguntarnos que era para nosotros un objeto infinito. Desde el principio lo relacionamos con un concepto: el vínculo emocional del mismo. Cogimos un objeto tan emocional como la cuna y tratamos de pensar como esta podría ser infinita. Así pasará de generación en generación poniendo en valor el vínculo emocional con el usuario, la historia y la transgeneracionalidad”, añade el equipo de diseño.

Desarmables y trasladables: Dew

María Soriano recibió el segundo premio por su proyecto Dew / Mandaryna Studio

El segundo premio fue el sistema de accesorios Dew, de María Soriano Rementería y su equipo en María Mandaryna Studio. Consiste en un espejo, dos baldas con sus trasera, tres percheros y dos luminarias que se atomizan para crear un sistema de piezas independientes que funcionen tanto de forman conjunta, como en conjuntos menores.

Son un sistema de piezas de formas orgánicas e irregulares, que muestran su flexibilidad a través de la simetría en las piezas de estantería. Los sistemas de cuelgue, al tener dos frentes simétricos, se convierte en la seña de identidad del proyecto.

Para el estudio, el concepto de infinito se relaciona a que lo único que perdura en el tiempo es el cambio, por ello diseñaron estos accesorios para poderse trasladar fácilmente, acorde con la vida actual de los jóvenes (antes del coronavirus). “La forma de vida actual semi-nómada hace que constantemente estemos moviéndonos. Nuestra idea era crear un sistema capaz de responder a esos continuos cambios y romper con el ciclo consumista de usar y tirar vinculado a esa vida nómada”.

En cuanto al material, “el roble rojo se trabaja de forma sencilla, sin alardes técnicos, buscando destacar la belleza propia del material a través de formas orgánicas con una neutralidad adaptable a cualquier estética”, explica Soriano.

Según este estudio de diseño, la experiencia en Toca Madera ha sido muy enriquecedora y consideran que debería ser un referente sobre cómo deben ser los concursos de diseño. “El trabajo que se ha realizado desde AIDI y AECH ha sido increíble. Desde el principio su implicación ha sido enorme; con formación sobre sostenibilidad, nos dieron muestras de material para invitarnos a conocer y experimentar con la madera, nos han puesto en contacto con grandes profesionales como Héctor Serrano (MadLab), quien tutorizó Dew en la segunda fase”, añade Soriaño.

Curvatura con técnica naviera: Taburete Barlovento

Andrés Mariño recibió el tercer premio con Taburete Barlovento / Arquitectura y empresa

El tercer premio fue para el proyecto Taburete Barlovento, de Andrés Mariño Maza. Se trata de un taburete que permite diferentes configuraciones de asiento y material textil, altura total y altura de reposapiés. Además, los asientos pueden ir trenzados en cuerda natural o con tapa MDF tapizada.

Mariño explica en la descripción de su producto que la idea de Barlovento surge de las técnicas artesanales tradicionales de fabricación de barcos, oficio en el cual se curvaba la madera para conseguir formas aerodinámicas y eficientes, aprovechando mejor la veta de los árboles. “Creaban formas fuertes pero ligeras que unen belleza y función, en constante conversación con el mar y viento, obligadas a la eficiencia de recursos”, continúa el diseñador.

Concretamente está inspirado en las técnicas para curvar la madera, que “consiste en introducir la madera en una cámara de vapor donde se incrementa su temperatura hasta llegar a los 100 grados centígrados; después la madera se saca de la cámara y rápidamente se curva sobre unos moldes anteriormente preparados para darle a la pieza su forma final”, explica el diseñador sobre el proceso de esta técnica. De esta manera, consigue una forma aerodinámica más eficiente, que le da características de ligereza y fortaleza al producto.

“Dado que el objetivo del concurso era promover el uso de un material sostenible y natural como la madera de roble rojo americano, mi enfoque siempre fue el de crear un objeto que transmitiera estos principios. El curvado de madera con vapor posibilita crear geometrías tridimensionales complejas con un desperdicio mínimo de material. De este modo mi objetivo era mostrar las posibilidades que tiene esta técnica para madera frondosas, creando un objeto moderno que transmite tecnología y tradición al mismo tiempo”, finaliza Mariño.

Participantes del concurso

En la exposición estuvieron presentes los ocho finalistas / Experimenta

Además de estos tres proyectos ganadores, en la exposición estuvieron presentes el resto de finalistas de TocaMadera: el proyecto “Bailarinas”, de Sergio Rodríguez Casado, una serie de peonzas que bailan; “Cooplay”, de Irena Ventsislavova Bózhkova, mundos donde se puede experimentar la naturaleza; “Rojo furoshiki” de María Risueño Domínguez, un proyecto que se transforma en tejidos de madera, bolsos o envolventes arquitectónicas; “San”, de Fernando Hernández Castellón, objetos que embellecen la experiencia que rodea al café; y “Reinterpretar lo infinito” de Jaume Molina López, una silla reinterpretada, siempre infinita.

Como bien saben los participantes, los concursos de diseño, como el que celebra Madera21 en la Semana de la Madera 2020 (cuyas inscripciones están abiertas) son una instancia para recibir feedback de expertos, lo que ayudará al proyecto a desarrollarse; y sobre todo, para ver cómo está la actualidad del diseño.


Escrito por Raquel Lop
Fotografía principal cortesía de Madrid Design Festival

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