Arauco presenta proyectos seleccionados para la construcción de su edificio corporativo en madera

PORTADA Undurraga-Deves interior

9 de Octubre, 2019

Con el fin de incentivar la investigación, innovación y aplicación de nuevas tecnologías en madera, Arauco convocó a un concurso nacional e internacional de arquitectura para definir su nuevo edificio corporativo en Concepción, Región del Biobío.

La invitación fue clara: Chile es una de las 10 potencias forestales en el mundo y el uso de la madera es clave para el desarrollo sustentable. De ahí que Arauco decidiera abrir un concurso arquitectónico para consolidar su infraestructura de oficinas y equipamientos. Hoy en día se encuentran en dos edificios independientes, y pretenden la creación de un centro y un edificio corporativo que constituyan un espacio privado pero abierto a la comunidad, cuyo material principal sea la madera. Todo esto en un terreno de 3,83 hectáreas ubicado en Concepción.

Para esto, Arauco encargó la elaboración del certamen a la Dirección de Extensión y Servicios Externos de la Facultad de Arquitectura, Diseño y Estudios Urbanos de la Pontificia Universidad Católica de Chile, DESE. ¿Los requisitos? Elaborar un proyecto que organice el crecimiento del centro corporativo en el tiempo, generando una nueva forma de relación con la comunidad; proponer un edificio de entre cuatro y seis pisos de altura que pueda contener los requerimientos programáticos de la empresa junto con integrar criterios de acondicionamiento pasivo y de eficiencia energética; y convertir a esta nueva sede en un referente de construcción de altura en madera, reconociendo la versatilidad, calidez y sustentabilidad de este material.

El certamen fue desarrollado en dos fases. La primera fue un concurso de ideas destinado a promover planteamientos innovadores sobre el uso de la madera, enfocados en los requisitos de la construcción. En esta etapa se recibieron 12 propuestas de oficinas de arquitectos nacionales y tres de oficinas internacionales. Ellos fueron Cruz -Turel; Undurraga – Devés; Labbé – Portugueis; Prado Arquitectos; Tirado – Hernández; Izquierdo – Lehmann; Puga – Velasco; Juan Purcell; Martín Hurtado; Sebastián Irarrázaval; Teodoro Fernández; Alberto Mozó; Kengo Kuma de Japón; Tom Frantzen de Holanda; y Waugh Thistleton de Reino Unido. Luego de una exposición anónima de las propuestas, el jurado seleccionó a siete oficinas de arquitectura que pasaron a la segunda etapa: Cruz – Turell; Undurraga – Devés; Labbé – Portugueis; Prado Arquitectos; Tirado – Hernández; Izquierdo – Lehmann; y Puga – Velasco.

La segunda etapa del certamen fue el concurso de anteproyecto, en el que las siete oficinas seleccionadas debieron presentar frente al jurado la profundización y desarrollo de la primera fase. Así, su objetivo fue especificar con precisión los sistemas constructivos propuestos, cuantificar el volumen de madera requerida, definir la organización del programa y explicar con detalle las diferentes estrategias de eficiencia energética que se incorporan en los proyectos, teniendo en cuenta los costos de inversión definidos por el organizador.

El jurado compuesto por Matías Domeyko, Vicepresidente Ejecutivo ARAUCO; Cristian Infante, Gerente General ARAUCO; Charles Kimber, Gerente Asuntos Corporativos y Comercial ARAUCO; Iván Chamorro, Gerente Corporativo Personas, Medioambiente, Seguridad y Salud Ocupacional ARAUCO; Alberto Etchegaray, Directorio de ARAUCO; Maurizio Angelini, Arquitecto; Fernando Pérez Oyarzun, Arquitecto; Juan José Ugarte, Arquitecto; Albert Tidy, Arquitecto; Sergio Baeriswyl, Arquitecto y Premio Nacional de Urbanismo; y Rodrigo Perez de Arce, Arquitecto, definieron como primer lugar a la oficina Undurraga-Devés; segundo lugar a Puga-Velasco; y tercer lugar a Labbé- Portugueis.

Proyectos ganadores

Primer Lugar: Undurraga – Devés

Su propuesta es un edificio de trama reticular cuyas unidades tienen una dimensión de 6 x 6 x 4 m en base a pilares y vigas de 40 cm de espesor. Esta trama alcanza una dimensión de 60 x 78 m y un alto de 24 m. A partir de una operación de sustracción y relleno, se propone un perímetro en torno a un vacío central, el que se constituye como el principal protagonista del proyecto. Toda la estructura del campus está regulada a partir de una malla de 6 x 6 m en planta, y en su interior se colocan dos edificios nuevos: el corporativo y el abierto a la comunidad. El primero, de seis pisos, se conecta al segundo, de dos pisos de altura, a nivel del subterráneo. La estructura del edificio sobre el nivel de aisladores sísmicos, se encuentra definida en base a un sistema de columnas, vigas y losas de madera, más cuatro núcleos de muros de hormigón armado, siendo estos últimos los principales responsables de aportar la resistencia sísmica a la estructura.

Segundo lugar: Puga – Velasco

El proyecto presentado es un edificio con planta de forma trapezoidal y cuatro pisos principales en estructura de madera y dos de concreto reforzado. La estructura portante consiste en un sistema de columnas y losas en madera que cubren una luz de 16 m. Las losas están compuestas por franjas unidireccionales con una sección transversal hueca de forma casi triangular, con una altura estática de 1,6 m y un ancho de 8 m. La losa superior tiene una sección que oscila entre 200 y 250 mm de espesor, construida de madera contralaminada.

Tercer lugar: Labbé-Portugueis

El proyecto presentado propone emplazar el edificio principal en la zona de mejor asoleamiento dentro del terreno, tomando distancia de las dos laderas del cerro que proyectan sombras sobre el lugar. El volumen del edificio es compacto, con el fin de que estampe una huella menor en el terreno, liberando espacio público. Su red de circulaciones se resuelve mediante un sistema centralizado, con lo que se amplía la superficie útil en un orden espacial de pisos completos de plantas libres.

Finalistas de la segunda etapa

Oficina Cruz – Turell

En este proyecto, el campus se ordena a partir de la configuración de un volumen en “L” de sus dos edificios de madera, con el silo y los bosques del cerro Caracol como fondo, proponiendo una gran esquina urbana interior abierta a la ciudad. La estructura del edificio corporativo busca alcanzar diversidad de tamaños y variedad de suelos, con plantas que difieren en los diferentes niveles.

Oficina Prado

Su proyecto propone concebir un “ágora” -espacio público- como imagen. El edificio cuenta con dos subterráneos, un primer piso de hormigón y cinco pisos de estruc­tura de madera. La construcción está conformada por dos volúmenes principales: uno mayor que contiene las oficinas con núcleos de hormigón y otro completamente de madera que corres­ponde al buffer colaborativo, al cual se llega a través de puentes de madera laminada y losas de CLT que salvan una luz de ocho metros.

Oficina Tirado – Hernández

Esta propuesta busca extremar la altitud del edificio, privilegiando su esbeltez, y alcanzando alturas mayores a los seis pisos, con el fin de transformarlo en un hito urbano entre los cerros de la ciudad. Como sistema constructivo, se propone la utilización de placas de madera contralaminada (CLT), que no solo permiten alcanzar estas alturas, sino también abrir nuevas posibilidades de producción.

Oficina Izquierdo – Lehmann

Su propuesta consiste en organizar la construcción según los dos tipos de espacios determinados: los abiertos y cerrados. Así, este edificio se erige como una unidad espacial de cinco plantas, en cuyo primer piso se proyecta el hall con un gran jardín de acceso. Todos los lugares de uso privado se disponen en recintos cerrados alineados en los bordes oriente, sur y poniente del edificio, y separados entre sí por muros estructurales, conformando una planta con forma de “C” en torno al gran espacio central. En tanto, las estaciones de trabajo, que ocupan la mayor superficie construida, se disponen en bandejas sobre los jardines, intercaladas en el espacio central.

Proyectos presentados en la primera etapa

Alberto Mozó

Su propuesta contempla el emplazamiento del edificio a un costado del río Biobío, contenido entre cerros, en un cajón que orienta los vientos en sentido longitudinal. Así, la construcción se ubica de forma paralela a los vientos predominantes, y sus extremos redondeados le confieren una forma aerodinámica para enfrentarse de mejor manera a la fuerza de los ventarrones.

Juan Purcell

La propuesta es un edificio de cuatro pisos, donde el área destinada a la comunidad se emplaza en el primero para otorgar una clara accesibilidad a las personas. Dentro de las plantas se proyectan conexiones visuales entre los distintos pisos, así como salas temáticas en el sendero del bosque.

Sebastián Irarrázaval

Este edificio corporativo se concibe como una construcción de madera de seis pisos que se caracteriza por concentrar todo el programa de oficinas en un solo gran volumen repartido según las áreas. Cada nivel se organiza desde su centro hacia el perímetro, distribuyendo las zonas de trabajo desde lo grupal y colaborativo a lo individual y silencioso. La estructura se dispone mediante una trama cuadriculada de 8 x 8 m, con pilares de sección de 80 x 80 cm de madera laminada con base de hormigón y conectados a la madera con perfiles de acero.

Martín Hurtado

El proyecto se despliega en dos edificios conectados que acogen todas las dependencias privadas del campus Arauco, dejando bajo la plaza zócalo dos niveles de estacionamientos. Se plantea que los edificios existentes alberguen el programa público que junto a la plaza y el anfiteatro potenciarán el vínculo de la comunidad.

Teodoro Fernández

El proyecto se basa en establecer una estratificación de dos grillas constructivas y estructurales distintas. La primera, de 8,5 x 8,5 m ortogonal a la calle, es utilizada para organizar dos niveles de estacionamientos subterráneos, proyectados en construcción tradicional de pilares, vigas y losas de hormigón armado. La segunda grilla de 6 x 6 m, rotada en 45° respecto de la inferior, organiza las oficinas con un sistema de postes y vigas de madera laminada, complementada con losas de entrepiso de paneles CLT y diagonales que arriostran las fachadas perimetrales.

Kengo Kuma & Associates

Todas las funciones del edificio se condensan en un solo volumen lineal que se extiende en diagonal desde la calle hasta el valle. Dentro de este volumen, se propone un piso al aire libre que comienza al nivel de la calle y se eleva gradualmente, siguiendo la topografía. Este paseo funciona como una ruta que permite al público internarse en el bosque, y además como una circulación interna, uniendo las distintas áreas del edificio.

Tom Frantzen

Su propuesta es un edificio de apariencia fragmentada que refleja las dimensiones de las construcciones existentes. El edificio es bajo en el lado sur para adecuarse a la escala de las casas, crece al tamaño de los galpones en el lado norte, y aumenta a seis niveles en el lado oeste, destacando su presencia con una serie de voladizos que se ciernen sobre la entrada.

Waugh Thistleton

Esta propuesta plantea el nuevo edificio como un tejido, en el que entabla un diálogo tanto con su entorno natural como con la construcción misma; esto es, al flujo de agua, aire y naturaleza, y a las personas que se mueven a través de los edificios y el sitio, desde y hacia las colinas.


Escrito por Josefa Torres
Fotografías cortesía de Arauco

 

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