El concurso Blue Sky Award anuncia a los ganadores de esta edición

blue sky award

3 de Mayo, 2021

El proyecto FLEXbio del chileno Jesús Rodríguez fue uno de los ganadores del concurso para jóvenes investigadores Blue Sky Award. Las otras dos premiadas fueron Francine Ceccon Claro, con un apósito de nanocelulosa derivado de madera de bajo costo, y Udita Ringania, con su proyecto sobre deshidratación de nanomateriales de celulosa mediante ultrasonido.

El concurso de innovación para jóvenes investigadores Blue Sky Young Researchers And Innovation Award, organizado por el Consejo Internacional de Asociaciones Forestales y del Papel (ICFPA), tiene por objetivo estimular la competencia entre estudiantes e investigadores, jóvenes que exploran la ciencia forestal, productos que utilizan materias primas forestales, mejoras de procesos u otras innovaciones en toda la cadena de valor.

En esta edición participaron 21 candidatos de nueve organizaciones miembros de ICFPA: el proyecto de Udita Ringania de AF&PA (Estados Unidos); los de Michael Darveniza y Michelle Balasso de AFPA (Australia); los tres participantes de CEPI Birgit Lutsch, Marja Ahola y Ville Risamen (Unión Europea); los proyectos de Kevin Golovin y Véronique Rouleau de FPAC (Canadá); los cuatro proyectos propuestos por IBA (Brasil) de Brunavirgínia Cunharodrigues, Francine Ceccon Claro, Humberto Fauller de Siqueira y Valquíria Lima Bessa De Castro; las propuestas de Shun ISHIOKA y Toshihiro KOMATSU de JPA (Japón); el de Campbell Harvey de NZFOA-NZ (Nueva Zelanda); tres proyectos de PAMSA (Sudáfrica) de Eddie Barnard, Hester Oosthuizen y Justin Phillips; y los tres propuestos por Madera21 de Corma de Javiera Uribe, Jesús Rodriguez y Tulio Carrero.

El chileno Jesús Rodríguez fue uno de los ganadores del concurso / ICFPA

De entre todos ellos se seleccionaron tres finalistas, quienes realizaron sus presentaciones de forma remota el 29 de abril (con detalles como el problema a resolver o sobre cómo la investigación podría beneficiar a la industria). Ellos fueron: la candidata brasileña Francine Ceccon Claro, con su proyecto de apósito de nanocelulosa derivada de madera de bajo costo; el chileno Jesús Rodríguez con FLEXbio, el bioplástico biodegradable y compostable derivado del aserrín de madera aserrada de pino radiata; y la estadounidense Udita Ringania, con su proyecto sobre deshidratación de nanomateriales de celulosa mediante ultrasonido.

Tras las presentaciones, el jurado formado por la Comisión de Directores Ejecutivos de la ICFPA, seleccionó a los tres proyectos como ganadores de esta edición, quienes recibirán cada uno un premio de 1500 dólares.

Proyecto chileno ganador

FLEXbio utiliza el derivado del aserrín de madera aserrada de pino radiata para la fabricación del bioplástico / J. Rodríguez

Jesús Rodríguez fue uno de los ganadores del concurso Blue Sky Award de este año. Venezolano residente en Chile, titulado en ingeniería de materiales, trabaja actualmente en el Centro de Investigación de Polímeros Avanzados (CIPA) desarrollando proyectos como elementos de protección personal filtrantes, desechables y compostables; una red inteligente de bioplásticos (Smartbio), que resulta en la valorización de residuos lignocelulósicos para nuevos bioplásticos con propiedades de biodegradación controlada; o el desarrollo de tableros de madera y plástico a partir de residuos de madera mezclados con virgen y reciclados, entre otros.

El proyecto con el que Rodríguez resultó ganador es FLEXbio, que propone el uso de aserrín, subproducto de la madera generado en grandes cantidades por las MIPYMES madereras, un material que actualmente se descarta. Como tecnología de valor agregado, se aplica la conversión termoquímica y se utilizan residuos lignocelulósicos de la industria forestal, que en presencia de solvente orgánico, se obtiene un líquido oscuro con múltiples grupos hidroxilo reactivos. Este biopoliol resultante, constituido por celulosa, hemicelulosas y lignina, se utiliza habitualmente como precursor para la obtención de bioplásticos.

Así es que FLEXbio utiliza el derivado del aserrín de madera aserrada de pino radiata para la fabricación del bioplástico. Este material ha traído el desarrollo de nuevos compuestos y posibles productos termoplásticos para aplicaciones biodegradables y compostables para diferentes campos de la industria como películas de mulching y bolsas de cultivo para la agricultura.

Se pretende desarrollar a nivel regional las capacidades para producir y comercializar productos biodegradables / J. Rodríguez

Como proyecto emblemático del CIPA “nació FLEXbio, un desarrollo tecnológico de materiales biodegradables orientado al sector agrícola nacional, con énfasis en cultivos de interés en zonas rezagadas de la Región del Biobío”, expone Rodríguez. Con el proyecto se pretende desarrollar a nivel regional las capacidades para producir, comercializar y utilizar productos biodegradables para potenciar la competitividad de los sectores con mayor depresión económico-productiva, y en particular, generando bienestar social y económico. A la vez, promueve el desarrollo tecnológico y la generación de información técnica y estratégica para la evaluación de oportunidades de negocio que permitan acercar las etapas de comercialización de los prototipos fabricados.

FLEXbio tiene características y propiedades adecuadas para su procesamiento en máquinas de extrusión para obtener un material flexible, siendo ideal para la fabricación de productos biodegradables y compostables con beneficios similares a los productos petroquímicos. Además, propone la adopción de tecnologías (extrusión de plásticos) a nivel piloto, fáciles de implementar y adecuadas a la realidad productiva de las MIPYMES madereras.

“Uno de los resultados más importantes obtenidos hasta la fecha es que la tecnología desarrollada será transferida a los productores a través de una cooperativa (COOPEMAD ARAUCO LTDA.) ya constituida y que será la unidad de producción y negocio. Por un lado, se entregarán desarrollos tecnológicos a microempresarios que hasta ahora no habían tenido acceso a la tecnología y, por otro, se diversificará la oferta de estos productores”, explica Rodríguez. “En el corto plazo, el modelo de negocio contempla la transferencia de FLEXbio a COOPEMAD LTDA., conformada por diez MIPYMES madereras de la provincia de Arauco en Chile”, añade.

FLEXbio también fue premiado con el primer lugar del concurso de Innovación del año 2019 enmarcado en la Semana de la Madera de Madera21 de Corma.


Escrito por Raquel Lop
Fotografía principal cortesía de Tzu Yu Chen

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