Cristal Verde

Código de equipo: ARQ923

Universidad: Universidad San Sebastián

Sede:  Los leones

País:  Chile

Ciudad: Santiago de Chile

Equipo:

Skarlet Velásquez

Kevin Llancapan

Aline Soto

Profesores guía:

Nicolas Norero

https://www.instagram.com/durdo_o?igsh=MTRlMm1jcWEzYnB5ZA==

DOCUMENTOS ADJUNTOS

© Derechos reservados por sus autores intelectuales.

Video explicativo

Descripción general

El proyecto consiste en la reconversión y reactivación de las ruinas industriales de Puerto Cristal mediante la implantación de una planta de hidrógeno verde que rescata su histórico carácter autosustentable. La propuesta toma como soporte la estructura preexistente de la antigua mina de plomo y zinc, conservando su huella pero triplicando su volumetría para albergar en sus módulos centrales la infraestructura y maquinaria dedicada a la producción de energía limpia. Hacia los costados, el edificio adapta su escala para dar cabida a programas mixtos que integran espacios de vivienda, oficinas y un pequeño museo destinado a la exhibición de las maquinarias mineras originales, logrando un equilibrio entre la recuperación del patrimonio histórico, la habitabilidad del lugar y la nueva infraestructura tecnológica.

Fundamentación del proyecto

Puerto Cristal fue, durante gran parte del siglo XX, uno de los principales centros productores de plomo y zinc del país y uno de los primeros asentamientos autosustentables de Chile, con servicios básicos gratuitos para sus más de 1.500 habitantes. Su abandono no responde a un agotamiento del lugar como espacio de vida, sino a una decisión económica: el Estado dejó de encontrar rentable sostener la explotación minera. Esa historia, la de un pueblo que fue autosuficiente y luego fue dejado atrás por criterios de rentabilidad, es el punto de partida conceptual del proyecto.

La fundamentación no busca musealizar la ruina ni reconstruirla literalmente, sino continuar su vocación histórica: un lugar que alguna vez generó su propia energía y sostuvo a su comunidad, hoy vuelve a hacerlo, pero bajo un paradigma energético limpio y coherente con el presente. Elegimos el hidrógeno verde precisamente porque permite que la preexistencia conserve su rol productivo original , lugar de trabajo, de transformación de un recurso natural en energía sin repetir el modelo extractivo que llevó a su decadencia. Es, en ese sentido, un proyecto que dialoga con su propia historia en vez de contradecirla.

Estrategia de localización, emplazamiento y resolución programática y espacial

El acceso a Puerto Cristal es en sí mismo parte del carácter del lugar, ya que se llega por aire hasta Balmaceda, luego por tierra hasta Puerto Ingeniero Ibáñez y finalmente por vía lacustre a través del Lago General Carrera. Esta condición de aislamiento que históricamente obligó al campamento a ser autosuficiente es la que hoy justifica una infraestructura energética autónoma en el lugar: la planta genera su propio insumo (energía) sin depender de una red externa.

El emplazamiento minero original no ocupó el terreno de forma azarosa: el sector industrial con la planta de beneficio de minerales, talleres, la planta de flotación, la planta de concentración con molino giratorio y de bola, y el horno de fundición se organizó con una integración armónica a la pendiente y topografía del terreno. Es decir, la ladera inclinada del Cerro Cristal fue aprovechada para que el proceso de tratamiento del mineral fluyera por gravedad del punto más alto al más bajo, hasta llegar a la orilla del lago para su embarque. El proyecto retoma exactamente esa misma lógica: la topografía inclinada, que antes ordenó el flujo del mineral, hoy ordena el flujo del proceso de producción de hidrógeno (captación de agua y energía en las cotas superiores, electrólisis en el cuerpo central, compresión y almacenamiento hacia las cotas inferiores, próximas al embarcadero). El terreno no cambia de lógica funcional, cambia el recurso que circula por ella.

Sobre esa misma huella se plantea una estrategia de crecimiento controlado: el volumen de la preexistencia concentra la maquinaria para la producción de hidrógeno. Los cuerpos laterales, en cambio, mantienen una escala de menor anchura y se destinan a programas de menor envergadura espacial: vivienda para trabajadores, oficinas, y el museo de sitio que exhibe la maquinaria minera original rescatada. Esta gradación de escalas (volumen técnico dominante al centro, programas habitables y de menor tamaño a los costados) hace legible, desde afuera, la jerarquía entre lo nuevo y lo antiguo.

Propuesta arquitectónica desde el material

La estrategia constructiva parte de una constatación honesta: la estructura original, en pésimas condiciones, corre riesgo de colapso si no se interviene. En vez de demolerla o reconstruirla, se decide apuntalar la totalidad de la preexistencia mediante una retícula estructural nueva que recorre transversalmente toda la construcción (antigua y nueva) y que permite, además, variaciones programáticas en su interior.

Esta retícula es de doble viga, que se encuentra con una cercha reticulada y se conecta a las vigas originales de la preexistencia. Estructuralmente, la retícula pasa a formar parte del sistema constructivo de los edificios laterales nuevos, los cuales junto con la propia retícula terminan sosteniendo y cargando el peso de la construcción antigua: los edificios nuevos no solo conviven con la ruina, la sostienen.

Todas las uniones son atornilladas, decisión que responde a dos criterios: facilita el montaje en un lugar de acceso tan restringido (solo por lago) y continúa con la estética de ensamblaje visible propia de la construcción industrial original, en vez de ocultar el sistema estructural.

Los cuerpos laterales se resuelven con sistema balloon frame, con montantes continuos de piso a techo en cada módulo y uniones de tabiquería simple, lo que permite una construcción liviana, rápida y coherente con la escala doméstica de vivienda y oficinas.

El revestimiento de muros y cubiertas en todo el conjunto es de planchas de policarbonato alveolar/celular. Su elección responde a una lógica climática directa: el policarbonato celular tiene un comportamiento aislante que retarda el ingreso del calor exterior, y  dado que Puerto Cristal es un lugar frío este mismo material permite que el calor generado por la propia maquinaria de producción de hidrógeno se mantenga al interior, contribuyendo pasivamente al confort térmico de los espacios sin sistemas de climatización adicionales.

Innovación de la propuesta

La innovación del proyecto no está solo en la tecnología que aloja una planta de hidrógeno verde, sino en cómo esa tecnología se inserta en un patrimonio industrial en riesgo sin subordinar uno al otro:

Reactivación productiva del patrimonio: en vez de conservar la ruina como pieza museográfica inerte, se le devuelve su función original de ser un lugar de producción energética, pero bajo un paradigma limpio y sostenible, cerrando el círculo histórico del lugar.

La estructura como sistema de conservación activa: la retícula de doble viga y cercha no es solo soporte de lo nuevo, es el mecanismo que evita el colapso de lo antiguo. Estructura nueva y preexistencia dejan de ser dos sistemas superpuestos para convertirse en un solo sistema portante interdependiente.

Referencia a Lacaton & Vassal: siguiendo su aproximación de intervención en preexistencias, la propuesta no imita ni camufla lo antiguo, sino que evidencia lo nuevo como una capa contemporánea y honesta, manteniendo la volumetría de los laterales fiel a la original para no competir formalmente con la ruina, pero dejando clara la lectura de qué es histórico y qué es intervención actual.

Programa mixto como estrategia de reactivación territorial: al integrar vivienda, oficinas y museo junto a la infraestructura energética, el proyecto no propone solo una planta industrial aislada, sino la reactivación de Puerto Cristal como asentamiento habitado, retomando su antigua condición de comunidad autosustentable.

Uso de la topografía como infraestructura pasiva: aprovechar la pendiente natural del terreno que hizo posible la minería por gravedad para organizar el proceso de producción de hidrógeno, es una decisión de diseño que ahorra energía de bombeo/transporte interno y da continuidad lógica entre el uso histórico del suelo y el uso propuesto.

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