Guaguateca Lastarria

Código de equipo: ARQ906

Universidad: Pontificia Universidad Católica de Chile / Universidad de Chile

Sede:  Facultad de Arquitectura, Diseño y Estudios Urbanos / Facultad de Arquitectura y Urbanismo

País:  Chile

Ciudad: Santiago

Equipo:

Amanda Basagoitia Unda

Rafael Morales Vilches

Profesores guía:

Dino Bozzi

https://www.instagram.com/rodrigochauriye/

DOCUMENTOS ADJUNTOS

© Derechos reservados por sus autores intelectuales.

Video explicativo

Descripción general

La Guaguateca Lastarria consiste en la intervención de un sitio en ruinas ubicado en Barrio Lastarria, en el predio Rosal N° 363. Actualmente, solo permanece su fachada histórica y medianeros, confinando un vacío en desuso. La propuesta reactiva este vacío mediante una estructura interior interdependiente de madera que funciona de manera homóloga a un apeo estructural. Este sistema ligero aprovecha el espacio para albergar una Guaguateca, lugar destinado a bebés, niñas, niños y sus cuidadores, promoviendo un acceso democrático a la lectura desde la primera infancia y al apoyo de la crianza para las familias.

Fundamentación del proyecto

El pasar del tiempo le otorga valor histórico a las ruinas arquitectónicas, las cuales son un palimpsesto de las etapas de la cuidad, así, estas se convierten en vestigios capaces de enseñarnos sobre nuestro pasado, este es el caso del inmueble en ruinas del predio en calle Rosal N°363. Proyectado en 1924, este inmueble albergó múltiples programas antes de la demolición de su interior en el año 1994, prevaleciendo hasta el día de hoy sólo la “cáscara” de fachada y medianeros patrimoniales que encierran un predio baldío.

Rosal 363 es uno de los múltiples casos de sitios eriazos confinados tras fachadas históricas que emergen como potenciales activadores urbanos; capaces de responder a las necesidades del centro de Santiago. El proyecto propone rescatar la capacidad didáctica del patrimonio y sus enseñanzas del pasado, albergando un programa destinado a la crianza y la educación de las generaciones futuras.

Estrategia de localización, emplazamiento y resolución programática y espacial

La estructura se configura mediante costillas curvas de CLT dispuestas radialmente alrededor de pilares, los cuales se organizan en una grilla que completa el área del predio para formar una red de marcos interconectados; una lógica formal homóloga a los troncos de los árboles que se expanden en sus copas.

Cada planta del edificio presenta una geometría diferente, esta variabilidad en la forma de las losas de CLT incentiva el dinamismo en el recorrido de los niños, fomentando la dimensión lúdica del aprendizaje en la Guaguateca. Asimismo, la presencia del vacío continuo cumple la función clave de iluminar naturalmente la totalidad del edificio, al tiempo que facilita la observación de los cuidadores desde distintos niveles. Por otra parte, a través de las siluetas sinuosas y la conexión vertical entre los pisos, se da continuidad espacial, simulando un gran patio de juegos en altura.

 

Propuesta arquitectónica desde el material

Se diseña un sistema estructural con una lógica homóloga a la de un apeo que sostiene los muros perimetrales, donde las costillas se disponen transversales a los muros para actuar como un contrafuerte, creando así una estructura interdependiente a la “cáscara” patrimonial. En este sentido, la ligereza y versatilidad de la madera permiten ejecutar intervenciones reversibles y menos invasivas sobre el muro. Asimismo, la flexibilidad propia de la madera permite que la estructura nueva sea capaz de soportar las deformaciones de la albañilería preexistente. Los paneles de CLT son dimensionados a la medida exacta desde su fabricación, permitiendo un montaje rápido, limpio y con un mínimo espacio de acopio al interior de la ruina, evitando sistemas húmedos que podrían dañarla. Por ende, la propuesta responde directamente a la complejidad de trabajar dentro de un predio confinado entre medianeros.

Innovación de la propuesta

La innovación del proyecto abarca desde su fundamento hasta su resolución formal. Al emplazarse en el barrio Lastarria, un sector comúnmente asociado al turismo, la gastronomía y el comercio, el proyecto introduce deliberadamente a las familias y los niños para proyectar una ciudad más amigable con la infancia, haciendo un esfuerzo directo por recuperar la dimensión residencial del centro de Santiago. En este espacio confinado, la propuesta explora y empuja los límites formales de la madera al adoptar una morfología curva, tanto en planta como en elevación, mediante el uso de CLT y madera laminada. La innovación estructural radica en utilizar la madera como un contrafuerte que sostiene los muros patrimoniales, al mismo tiempo que estructura y modela el vacío continuo del interior acorde con su programa.

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