Código de equipo: ARQ481
Universidad: Universidad del Desarrollo
Sede: Santiago
País: Chile
Ciudad: Santiago
Equipo:
Fernanda Villagra Bunster
Maria José Valdebenito
Benjamín Hildebrandt
Profesores guía:
Álvaro Parraguez
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DOCUMENTOS ADJUNTOS
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Descripción general
El Pabellón Esquife se configura como una estructura ligera y continua, compuesta por módulos curvos que, al repetirse, conforman una superficie ondulante y permeable. Cada módulo, incorpora cortes laterales que permiten su curvatura y autoestabilidad, dando lugar a una arquitectura que define límites sin cerrarlos, generando espacios de transición entre interior y exterior. La forma resultante sugiere un recorrido fluido, en el que el visitante se desplaza entre pliegues, sombras y aperturas. El conjunto actúa como antesala del museo cercano, ofreciendo un espacio de exposición abierto, adaptable y sensorial. Si bien la forma emerge de una lógica constructiva rigurosa basada en la repetición, su expresión final transmite ligereza y movimiento. El trabajo con matrices permitió definir las reglas de doblado y montaje, mientras que el paso a escala real evidenció tensiones materiales y estructurales que fueron resueltas desde la experiencia directa con el material, consolidando así una arquitectura precisa, reactiva y envolvente.
Fundamentación del proyecto
El proyecto del Pabellón Esquife se fundamenta en la exploración del módulo como unidad estructural, formal y espacial, capaz de generar continuidad a partir de la repetición y variación controlada. Esta lógica responde a la necesidad de construir un sistema coherente, donde cada decisión material, geométrica y constructiva se articula dentro de un lenguaje común. La elección del corte lateral en el módulo no es solo una estrategia formal, sino una solución que permite la curvatura del plano, posibilita la verticalidad y define espacialidades abiertas. Esta coherencia se mantiene desde la escala del componente hasta la organización total del pabellón. La matriz de doblado regula el proceso de transformación, garantizando precisión y replicabilidad sin sacrificar adaptabilidad. A escala real, el sistema demuestra su capacidad de sostenerse, delimitar espacio y generar experiencias de recorrido. Así, el pabellón no es un objeto cerrado, sino un conjunto articulado que equilibra rigurosidad técnica, expresión formal y apertura al uso.
Estrategia de localización, emplazamiento y resolución programática y espacial
El emplazamiento del Pabellón Esquife, en las inmediaciones del Museo de Historia Nacional, condiciona su estrategia programática y espacial. Lejos de competir con el edificio patrimonial, el pabellón se presenta como un gesto ligero y receptivo, funcionando como antesala y extensión del museo. Su orientación, permeabilidad y escala responden al flujo de visitantes, invitando a la pausa, el encuentro y la exploración antes de ingresar al recinto principal. La propuesta espacial se resuelve a través de una secuencia de módulos que delimitan sin encerrar, creando un recorrido abierto entre pliegues, sombras y filtraciones de luz. La flexibilidad del sistema permite adaptarse al terreno y a distintas configuraciones programáticas ligadas a la exposición temporal, el descanso o el tránsito. El pabellón no impone una única forma de uso, sino que ofrece un soporte capaz de activarse desde el contexto. Su relación con el entorno urbano y cultural refuerza su rol como dispositivo transitorio y vinculante.
Propuesta arquitectónica desde el material
La propuesta arquitectónica del Pabellón Esquife surge desde una comprensión activa del material como generador de forma, estructura y espacio. Se trabaja con planchas de un material flexible, cuyas propiedades físicas permiten transformar una superficie plana en un módulo tridimensional autoportante. Esta lógica material no solo define la apariencia del pabellón, sino también su sistema constructivo y su experiencia espacial. El comportamiento del material, observado en distintas escalas, determina los límites del pliegue, el ritmo de repetición y la forma en que cada unidad se conecta con la siguiente. El material deja de ser un medio neutro y se convierte en agente activo del diseño, determinando tanto el modo de montaje como las condiciones de habitabilidad. Así, la arquitectura no se impone sobre la materia, sino que emerge de su resistencia, su flexibilidad y su capacidad de adaptarse al gesto humano que la transforma.
Innovación de la propuesta
La innovación del Pabellón Esquife radica en su capacidad de articular exploración material, diseño modular y lógica constructiva en una propuesta coherente, adaptable y expresiva. A diferencia de sistemas constructivos tradicionales, aquí el módulo no parte de una pieza rígida o predefinida, sino de una superficie plana que se transforma mediante cortes precisos y curvaturas inducidas. Esta operación simple pero eficaz permite generar tridimensionalidad, estabilidad y espacialidad sin recurrir a elementos adicionales. La incorporación de matrices de doblado introduce un control sistemático que equilibra libertad formal y rigor técnico, habilitando la reproducción del sistema sin perder su capacidad de adaptarse al contexto o al uso. La propuesta se destaca también por su economía de medios, facilidad de montaje y bajo impacto en el entorno. En conjunto, el pabellón propone una forma de construir donde el conocimiento del material, la experiencia directa y la inteligencia del sistema se integran como motor de innovación arquitectónica.
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