Etapas de procesamiento para la producción de Fibra. Imagen de Esa Kapila/Universidad Aalto.
Un equipo de la universidad Aalto convirtió fragmentos de madera de más de 300 años en fibra celulósica, hilo y dos vestidos tejidos sin costuras. El proyecto combina ciencia de la madera, arqueología, química de la celulosa, tecnología textil, diseño algorítmico y economía circular para demostrar que incluso un material histórico puede iniciar una nueva vida.
¿Qué puede ocurrir con la madera de un barco que permaneció enterrado durante más de tres siglos? En Finlandia, parte de ella tuvo una segunda vida como fibra textil y terminó convertida en dos vestidos tejidos sin costuras.
Investigadores de la universidad Aalto transformaron fragmentos de madera sobrante del naufragio de una embarcación de carga del siglo XVII, mediante una tecnología de regeneración de celulosa. El proyecto combinó ciencia de la madera, arqueología, química, tecnología textil y diseño para explorar nuevas formas de valorización de materiales que, de otro modo, podrían convertirse en residuos.

El naufragio Hahtiperä fue conservado debido a que es el más antiguo descubierto en el norte de Finlandia. Imagen: Minna Koivikko /Agencia Finnish Heritage.
Una embarcación que volvió a aparecer 300 años después
El hallazgo se produjo en 2019, durante la renovación de un hotel en Oulu, al norte de Finlandia. Bajo un estacionamiento aparecieron los restos de una antigua embarcación de carga del siglo XVII.
El naufragio, denominado Hahtiperä, se convirtió en un descubrimiento excepcional para la arqueología marítima finlandesa. Los estudios determinaron que la embarcación estaba construida principalmente con madera de pino y que los árboles utilizados habían crecido en los bosques de Ostrobotnia durante el siglo XVII.
Como ocurre con otros objetos arqueológicos, no todos los fragmentos recuperados podían incorporarse a la estructura destinada a conservación. Parte de la madera sobrante podía terminar simplemente como desecho. Fue entonces cuando surgió una pregunta que conectó patrimonio, ciencia y diseño: ¿podía ese material tener una segunda vida sin perder la historia que representaba?
La Finnish Heritage Agency permitió a la universidad Aalto experimentar con la madera, con la condición de que la transformación respetara el carácter excepcional del hallazgo y contribuyera a prolongar su historia.
De madera arqueológica a fibra
El proceso no consistió en convertir directamente un trozo de madera en tela. Primero hubo que llevar la madera hasta uno de sus componentes fundamentales: la celulosa.
El equipo retiró la capa exterior de la madera, donde se concentraban impurezas, para llegar al núcleo. Posteriormente, el material fue triturado y procesado para obtener una pulpa de disolución. Esa pulpa fue transformada en fibra mediante Ioncell®, una tecnología desarrollada por investigadores de la universidad Aalto y la universidad Helsinki. La secuencia se resumió en cinco grandes etapas:
Madera arqueológica → pulpa celulósica → fibra regenerada → hilo → tejido.
El resultado fue particularmente alentador para los investigadores: la pulpa obtenida del naufragio contenía pocas impurezas y fue, según el equipo, sorprendentemente fácil de procesar. El experimento demostró que la tecnología Ioncell puede trabajar con una amplia variedad de materiales basados en celulosa.

Inge Schlapp-Hackl durante la fabricación de la fibra. Foto: Anna Berg.
La tecnología detrás del vestido
Ioncell® utiliza un líquido iónico para disolver la celulosa. Una vez disuelta, esta puede transformarse nuevamente en fibra mediante una técnica denominada hilatura en seco-húmedo (dry-jet wet spinning).
El proceso utiliza líquido iónico y agua, ambos diseñados para ser recirculados en un circuito cerrado. Las fibras resultantes se caracterizan por su suavidad, alta resistencia —incluso en estado húmedo— y capacidad de absorber humedad. Además, son biodegradables.
La tecnología no fue desarrollada específicamente para el naufragio. Ioncell lleva cerca de una década de investigación y ha sido estudiada como alternativa a fibras celulósicas convencionales como viscosa y Lyocell. Su potencial incluye el uso de madera nueva y recuperada, además de materiales como papel, cartón, residuos textiles y paja.
Por eso, la verdadera novedad del proyecto Hahtiperä no es simplemente “hacer ropa de madera”. Es demostrar que una fuente celulósica extraordinariamente poco convencional —madera arqueológica de más de tres siglos— puede entrar en una cadena tecnológica contemporánea de producción de fibras.
Un vestido cuyo color viene del naufragio
Hay otro detalle que convierte la pieza en algo más que un experimento tecnológico. El hilo obtenido de la madera del Hahtiperä no fue teñido ni blanqueado. Su característico tono café proviene directamente del material recuperado del naufragio.
El resultado es un hilo de tonalidad marrón, con un brillo sutil, que mantiene visualmente una conexión con la madera de origen. La historia del material no desaparece durante el procesamiento: queda parcialmente presente en el aspecto final del vestido.

Anna-Mari Leppisaari tejiendo el vestido. Foto: Anna Berg
Vetas de madera y algoritmos
La conexión con la madera también llegó al diseño del vestido dando como resultado un patrón inspirado en las vetas de la madera y en el denominado digital noise. La diseñadora y profesora de la universidad Aalto Anna-Mari Leppisaari utilizó para desarrollarlo un programa experimental basado en un algoritmo evolutivo, creado por el profesor universitario senior Severi Uusitalo.
El objetivo no fue reemplazar al diseñador mediante inteligencia artificial, sino ampliar las posibilidades de exploración formal. El programa permitió generar distintas propuestas de patrones directamente en el computador de la diseñadora, sin requerir grandes capacidades de procesamiento y, por lo tanto, evitando consumos energéticos innecesarios. El resultado fue una colaboración entre la diseñadora y la herramienta algorítmica, en la que ambas aportaron al proceso creativo.
Hilo y tejido tridimensional sin desperdicio
Dado que el comportamiento del hilo inicialmente era una incógnita, se debió comprobar si el material obtenido a partir de la madera arqueológica resistiría las exigencias de una máquina industrial de tejido. Finalmente, el hilo resultó ser sorprendentemente resistente y pudo procesarse satisfactoriamente.
Leppisaari produjo dos vestidos idénticos: uno destinado al Oulu Art Museum y otro para la universidad Aalto. Ambos fueron tejidos en una máquina de tejer Shima Seiki como piezas tridimensionales completas y sin costuras, por lo que no fue necesario cortar grandes superficies de tejido para obtener posteriormente las piezas de la prenda. El vestido salió de la máquina con su forma final. Se trata de un proceso de tejido sin costuras (seamless) y de bajo desperdicio (zero-waste), ya que la fabricación de la prenda evita los tradicionales retazos asociados al corte y confección.

La superficie del vestido destaca por un patrón inspirado en las vetas de la madera. Foto: Esa Kapila
Cuando la madera sobrante se convierte en un material de alto valor
La iniciativa plantea una visión de economía circular que va más allá de recuperar madera para aplicaciones de menor valor. Fragmentos de madera que pudieron haber sido descartados se transformaron en celulosa, fibra, hilo y, finalmente, en una pieza de diseño. El resultado es una singular secuencia de transformación material:
bosque → árbol → barco → naufragio → patrimonio arqueológico → madera sobrante → pulpa → fibra → hilo → vestido.
Para la ciencia de la madera, este recorrido muestra el potencial que tienen materiales celulósicos que tradicionalmente han quedado fuera de las cadenas de producción de fibras.
En este proyecto la fabricación del vestido mediante tejido tridimensional sin costuras, evita desperdicios asociados al corte del tejido y la transformación de la madera requiere preparación, procesamiento de la pulpa, disolución, formación de la fibra y recuperación de los componentes utilizados en el proceso.

El color del vestido proviene directamente del naufragio Hahtiperä. Foto: Esa Kapila
La madera como materia prima del futuro
Este proyecto demuestra que el futuro de la madera no necesariamente está limitado a conservar su estructura original, también puede ser entendida como una fuente de componentes químicos —especialmente celulosa— capaces de alimentar nuevas cadenas de valor.
Esto abre una perspectiva interesante para la valorización de residuos forestales, subproductos de aserraderos, madera recuperada, residuos de papel y otros materiales lignocelulósicos. En ese sentido, el vestido finlandés constituye un ejemplo concreto de cómo un material que alguna vez formó parte de una embarcación puede, siglos después, volver a circular bajo una forma completamente diferente.
El proyecto fue presentado en la exposición Tomorrow’s Wardrobe, inaugurada en mayo de 2026 en el Oulu Art Museum. Su pieza gemela será exhibida en Designs for a Cooler Planet, en la universidad Aalto, a partir del 1 de septiembre de 2026.
La historia del naufragio Hahtiperä ofrece un ejemplo concreto. La madera de una embarcación construida en el siglo XVII fue recuperada, transformada en celulosa y finalmente convertida en fibra textil. Tres siglos después de que esos árboles fueran utilizados para construir un barco, parte de su materia vuelve a circular como un material contemporáneo.