Un nuevo modelo residencial Net Zero se asienta en la comuna de Providencia. Se trata del Edificio Ruperto Correa. Desarrollado en estructura de madera laminada, cuenta con la certificación suiza de construcción sostenible Minergie, sumándose así a una tendencia que busca reducir la huella de carbono en la industria de la construcción.
El Edificio Ruperto Correa – desarrollado por Tecton y diseñado por el arquitecto Cristián Izquierdo Lehmann – se inserta en un momento de transformación para la arquitectura y la construcción en Chile donde la madera estructural, acompañada de elementos que posibilitan la eficiencia energética comienzan a definir nuevas formas de proyectar viviendas en la ciudad. En ese contexto, el proyecto aborda una demanda habitacional en Providencia y a su vez contribuye a posicionar la construcción en madera como una alternativa viable y alineada con los desafíos de descarbonización del sector.

Así, este edificio se integra a una serie de iniciativas recientes que han comenzado a instalar una nueva cultura constructiva en Chile, como los edificios Burgos y Málaga, todos NetZero. En ese escenario, el Edificio Ruperto Correa plantea una continuidad en la investigación proyectual del arquitecto en torno a la madera como material capaz de responder a exigencias ambientales, técnicas y habitacionales.
La materialidad del edificio, que combina madera, vidrio y cerámica, responde a una lógica de durabilidad y eficiencia, al mismo tiempo que refuerza el carácter del proyecto como una estructura donde el diseño y el desempeño ambiental operan de manera integrada. Este planteamiento permite avanzar hacia edificaciones que tal como reducen su impacto durante la construcción, optimizan su comportamiento en el uso cotidiano.

Edificio Ruperto Correa
El inmueble se configura como un conjunto de baja altura organizado en torno a un patio central, que articula la vida interior del edificio y permite generar relaciones de proximidad entre las viviendas. En este esquema, el proyecto reúne catorce unidades distribuidas en tres niveles más azotea, donde conviven departamentos dúplex con patios privados y unidades en el nivel superior que incorporan terrazas en cubierta. Esta disposición busca recuperar una escala doméstica dentro de un barrio consolidado, combinando densificación con calidad espacial, iluminación natural y ventilación cruzada.
Uno de los aspectos estructurales más relevantes es el uso de madera laminada como sistema principal en los pisos superiores, material provisto por Hilam Arauco. Este sistema se complementa con un subterráneo en hormigón armado y losas colaborantes que integran madera y sobrelosa de hormigón, configurando una solución mixta que responde a las exigencias normativas y sísmicas del país. La ingeniería estructural, desarrollada por Soler y Asociados, permitió optimizar el comportamiento del edificio y avanzar en la incorporación de madera en este proyecto residencial.

El uso de madera laminada responde tanto a criterios estructurales como a una estrategia de reducción de emisiones, considerando que este material actúa como almacén de carbono durante su ciclo de vida. En comparación con sistemas tradicionales, el edificio reduce de manera significativa su huella de carbono, lo que lo posiciona dentro de una categoría de construcción sustentable que gana terreno en el mercado inmobiliario.
En términos de desempeño energético, el proyecto incorpora el estándar Minergie, un sistema de certificación internacional que evalúa el comportamiento del edificio en operación, considerando eficiencia energética, calidad del aire interior y confort térmico. Bajo este marco, el diseño integra una envolvente de alto desempeño, control solar y sistemas activos orientados a disminuir la demanda energética.
La ingeniería de especialidades, a cargo de EBP Chile Ingeniería , desarrolló soluciones de climatización, ventilación mecánica con recuperación de calor y sistemas individuales de agua caliente sanitaria, además de incorporar la opción de energías renovables mediante paneles solares.