McDonald’s suma nuevo local en madera con montaje cada vez más breve

McDonald’s en Chile suma un nuevo restaurante en madera de ingeniería. El local de San Bernardo es el segundo de la cadena desarrollado con madera masiva y su estructura fue montada en 10 días. El primer proyecto, ubicado en Temuco, requirió 12 días para esa misma etapa. El tercero, que todavía se encuentra en construcción, ya completó su montaje en ocho días.

La secuencia da cuenta de la experiencia que Arcos Dorados Chile e HILAM Arauco han desarrollado entre una obra y otra. La reducción de los plazos forma parte del proceso de mejora durante este proceso. “Tuvimos mucho aprendizaje en el primero. Nos demoramos 12 días en la instalación y en este nos demoramos 10. En el que estamos construyendo ahora, 8”, señala el gerente de Construcción de Arcos Dorados Chile, Alejandro Bustamante.

El nuevo restaurante de San Bernardo fue desarrollado por la oficina de arquitectura Vial AG, con Sebastián Cárcamo en la ingeniería estructural y la fabricación de la madera masiva estuvo a cargo de HILAM Arauco. En cuanto a sus dimensiones, se trata de un local de cerca de 400 m² y un piso. Su estructura considera 125 m³ de madera masiva de HILAM Arauco, de los cuales 99 m³ corresponden a paneles de madera contralaminada (CLT) y 26 m³ a madera laminada encolada (MLE). Los muros fueron construidos con paneles CLT de 150 mm y la cubierta con paneles de 90 mm. La madera queda a la vista en el interior, mientras que el exterior cuenta con el sistema de revestimiento aislante EIFS.

De acuerdo con los antecedentes del proyecto, el volumen de madera utilizado permite mantener aproximadamente 173 toneladas de CO₂ por metro cúbico.

Experiencias que suman aprendizajes

El primer restaurante construido con madera masiva en Temuco, Región de La Araucanía, permitió a los equipos involucrados adquirir experiencia en el sistema. “Iniciamos conversaciones para empezar a explorar proyectos en madera, donde ese primer proyecto [McDonald’s Temuco] fue un caso de éxito, a partir del cual generamos una curva de aprendizaje”, consigna el subgerente de Construcción en Madera de Arauco, Sebastián Parada.

En San Bernardo, ese aprendizaje se incorporó al desarrollo de un nuevo local, manteniendo una metodología basada en elementos que llegan a la obra previamente fabricados y mecanizados.

Las piezas utilizadas en el proyecto cuentan con cortes y perforaciones definidos antes de su llegada al terreno. Tanto el CLT como la MLE fueron mecanizados mediante tecnología CNC. El sistema permite que una parte importante del trabajo se resuelva antes del montaje y que los elementos sean instalados de acuerdo con la secuencia establecida para la obra.

Para Arcos Dorados, esta modalidad tiene efectos directos sobre los tiempos de construcción. “Disminuir la cantidad de días de instalación, evitar los errores producto de este trabajo que se hace previamente en computadora, de poder enviar a hacer las piezas y a fabricar. Nos permiten a nosotros construir mucho más rápido, ahorrar dinero, ser más sustentables y también generar menor impacto en la comunidad”, explica Bustamante.

En San Bernardo, el montaje de la estructura tomó 10 días, mientras que el tiempo total de obra informado para el restaurante fue de 80. El tercer local construido con madera masiva HILAM, McDonald’s Rosas, completó en sólo ocho días el montaje de su estructura de madera.

La madera dentro de la estrategia de Arcos Dorados

El gerente de Construcción de Arcos Dorados Chile destaca la alianza desarrollada con HILAM Arauco. Según señala, el trabajo conjunto permite a la compañía continuar incorporando soluciones de construcción en madera dentro de su estrategia y avanzar en nuevos restaurantes bajo este sistema. La decisión forma parte de la estrategia de sostenibilidad de Arcos Dorados, denominada “Receta del Futuro”. La compañía relaciona esta elección con las condiciones que ofrece el sistema durante la construcción y con la posibilidad de reducir el impacto de las obras. “La madera nos aportó ventajas bastante interesantes desde el punto de vista de la velocidad, de la rapidez, de la eliminación de desperdicios y también de la forma en que nos relacionamos con el entorno, esto por el impacto que generamos al construir”, dice Bustamante.

Así, en una obra emplazada en un sector urbano, la menor cantidad de trabajos ejecutados directamente en terreno también incide en las condiciones durante la ejecución. “La construcción en madera se considera una construcción inteligente, donde nosotros generamos una integración temprana con el cliente y vamos optimizando el proyecto -explica desde Arauco, Sebastián Parada-.  Esto hace que sea un proceso de construcción muy fluido, en donde se emiten menores desechos, menos ruido y todo el proceso constructivo se vuelve mucho más eficiente”.

Imágenes gentileza de Hilam

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