Mareanui, el mayor edificio de oficinas construido en madera masiva de Nueva Zelanda, fue distinguido con el máximo galardón de los Property Industry Awards 2026. El proyecto destaca por su innovadora solución estructural, su reducción de emisiones de carbono y por demostrar el potencial de la madera para edificaciones de gran escala.
La construcción en madera continúa ganando terreno a nivel internacional. Un nuevo ejemplo es Mareanui, edificio ubicado en Tauranga, Nueva Zelanda, que recibió el Rider Levett Bucknall Supreme Award, el máximo reconocimiento otorgado por los Property Industry Awards 2026, considerados los premios más importantes del sector inmobiliario del país.
El proyecto, desarrollado como nueva sede del Ayuntamiento de Tauranga, fue seleccionado entre 133 iniciativas por su desempeño ambiental, innovación constructiva, aporte urbano y viabilidad económica, consolidándose como un referente para el desarrollo de edificios sostenibles de mediana altura.

Un hito en construcción con madera masiva
Diseñado por Warren and Mahoney y desarrollado por Willis Bond, Mareanui cuenta con ocho pisos y una superficie aproximada de 10.400 m², convirtiéndose en el mayor edificio de oficinas construido en madera masiva de Nueva Zelanda.
Su estructura incorpora más de 2.700 m³ de madera contralaminada (CLT), cerca de 900 m³ de madera laminada LVL y elementos de madera laminada encolada (glulam), configurando un sistema estructural que reemplaza gran parte de los materiales tradicionalmente utilizados en este tipo de edificaciones.
La combinación de estos productos de ingeniería permitió desarrollar una solución eficiente, capaz de responder a las exigencias estructurales de un edificio de gran escala, al tiempo que reduce significativamente su impacto ambiental.
Además, el proyecto integra sistemas híbridos que optimizan el comportamiento estructural de la edificación, demostrando cómo la madera puede adaptarse a los requerimientos técnicos de proyectos contemporáneos de alta complejidad.

Menor huella de carbono y alto desempeño ambiental
Uno de los principales atributos de Mareanui es su contribución a la reducción de emisiones asociadas al sector construcción. Gracias a la utilización de productos de ingeniería en madera, el edificio logró disminuir en más de un 60% su huella de carbono en comparación con una solución convencional basada en hormigón y acero.
A ello se suma la capacidad de almacenamiento de carbono propia de la madera, transformando al edificio en un reservorio de CO₂ durante toda su vida útil.
El proyecto obtuvo la certificación 6 Star Green Star Design y fue concebido para alcanzar altos estándares de eficiencia energética, bienestar de los usuarios y desempeño operacional.
Más allá del reconocimiento recibido, el edificio Mareanui representa una señal concreta de la creciente consolidación de la madera masiva como alternativa para edificios de mediana y gran altura en distintos mercados internacionales.
La experiencia neozelandesa demuestra que productos como CLT, LVL y glulam pueden utilizarse exitosamente en proyectos de gran escala, combinando eficiencia estructural, sostenibilidad y competitividad económica.

Este tipo de proyectos constituye un referente sobre las posibilidades que ofrece la construcción en madera a gran escala y el aporte que puede realizar a la descarbonización del entorno construido. Además, muestran cómo la combinación de innovación, diseño, ingeniería y colaboración entre distintos actores puede impulsar proyectos cada vez más ambiciosos y de mayor impacto urbano.
La madera como protagonista de las ciudades del futuro
El reconocimiento obtenido refuerza una tendencia internacional cada vez más visible: la utilización de madera masiva en edificios de mayor escala ya no constituye una excepción, sino una alternativa técnicamente viable y ambientalmente competitiva.
En un contexto donde la industria de la construcción busca reducir su impacto ambiental y avanzar hacia modelos más sostenibles, proyectos como el edificio Mareanui demuestran que la madera puede desempeñar un papel estratégico en el desarrollo de ciudades más eficientes, resilientes y bajas en carbono.