Cota cero

Código de equipo: ARQ885

Universidad: Universidad Central de Chile

Sede:  La Serena

País:  Chile

Ciudad: La Serena

Equipo:

Katerin Ramirez

Javiera Trejo

Profesores guía:

Pablo Bello

https://www.instagram.com/mauri_bonsai/?__d=1

DOCUMENTOS ADJUNTOS

© Derechos reservados por sus autores intelectuales.

Video explicativo

Descripción general

«Mirar las ruinas frente a la costa no es mirar el pasado, es mirar el tamaño de nuestro miedo. El agua borró las esquinas, las maderas, los nombres; y lo que quedó plantado en la arena no fue un edificio, sino el testimonio de una fractura que ninguna marea ha podido limpiar».
— Raúl Zurita (Adaptación sobre el luto territorial).

Cota Cero es un proyecto de puesta en valor de la Ex-casa de la cultura de Coquimbo, afectada por el Tsunami del 16 de septiembre de 2015, quedando en completo abandono y desuso desde entonces. El proyecto cumple un rol de reconstrucción urbana y mitigación frente a catastrofes.

Fundamentación del proyecto

En la actualidad, y a raíz de los eventos climáticos extremos que afectan de manera sistemática a las zonas litorales del mundo, hemos visto cómo las ciudades costeras se han vuelto vulnerables a una serie de problemáticas cotidianas que han transformado la forma del habitar colectivo. En consecuencia, el desarrollo natural del borde costero consolidado se ha hecho insostenible respecto a su seguridad física, promoviendo que las dinámicas
urbanas y los espacios públicos modifiquen su forma de implantarse. Sin embargo, entre ellas podemos definir algunas labores de carácter urgente y de primera necesidad, como lo es la reconversión de las estructuras dañadas por catástrofes y su reintegración segura a las dinámicas urbanas. En específico, nos centraremos en el proceso de abandono arquitectónico e inercia urbana en el borde marítimo de la comuna de Coquimbo.
Hasta el día de hoy, distintas medidas de reconstrucción tradicional tratan de solucionar el problema mediante la demolición o el confinamiento de las estructuras colapsadas, invisibilizando el trauma urbano. Por consiguiente, surgieron zonas de parálisis y vacíos arquitectónicos tras el tsunami de 2015, manteniendo la Ex Casa de la Cultura congelada en el tiempo, desvinculada de la vibración de su entorno y expuesta como un testimonio mudo del desastre.

Estrategia de localización, emplazamiento y resolución programática y espacial

En respuesta a la necesidad de resguardo de la Ex Casa de la cultura, colaborar con estándares de mitigación y resolver cómo se habita el abandono, ideamos un proyecto que utiliza la ruina como un soporte activo de memoria y encuentro comunitario, enlazando la vitalidad del Barrio Inglés con la apertura del borde marino para dar continuidad al flujo peatonal de ambos sectores. La idea es sostener mecánicamente las operaciones de disipación y, en paralelo, domesticar la ruina por medio de una estructura que sea capaz de definir espacialmente un nuevo uso público. El proyecto reactiva el edificio dañado sin borrar sus cicatrices, volviendo habitable su condición de vacío a través de piezas seriadas y componentes modulares que favorecen un sistema de intervención replicable.
De esta manera, se logra un enlace del dispositivo con el centro de la ciudad y el habitante porteño, sistematizando el proceso de mitigación. Se vuelve el habitar de la ruina un acto seguro a través de la modulación de una nueva geografía peatonal y defensas topográficas, originando el proyecto desde el replanteamiento del espacio público a raíz de un tsunami.

Propuesta arquitectónica desde el material

El sistema constructivo, modular y de suelo tiene por objetivo aludir a una intervención sustentable y local, contribuyendo en respuesta a las necesidades para garantizar el desarrollo de la vida y el encuentro colectivo en estructuras recuperadas del trauma.

El proyecto pretende componer una fachada urbana hacia el puerto de Coquimbo y configurar un espacio publico que antecede a la pre existencia, esta configuración espacial se logra con un volumen esbelto en base a una serie de pórticos de madera laminada dispuestos perpendicularmente al mar y que nacen como una estructura disipadora, actuando a modo de tajamares de madera y que en un primer nivel cumplen la función de galería urbana y en sus niveles superiores como un gran palco urbano que mira los murales de la Ex-casa de la cultura por un lado y el mar por el otro.

La madera queda aislada del suelo mediante pletinas que distancian el el contacto con el mismo y todas sus uniones son mediante pletinas ocultas y tensores a modo de cruz de san Andrés, los cuales arriostran el volumen en su sentido longitudinal.

La madera acá es el protagonista de la resiliencia del espacio, entregándole una nueva imagen a la ciudad y un soporte que pone en valor una pre existencia a través de un espacio ciudadano y vinculado a sus habitantes.

Innovación de la propuesta

La propuesta cuenta con un programa de Anfiteatro de disipación hidráulica que cumple el objetivo principal de proveer de una zona resguardada de las marejadas estacionales y reducir el impacto del agua sobre el edificio, creando una defensa paisajística de bajo impacto ambiental. Espacialmente, el anfiteatro se compone de un recorrido envolvente que deforma el suelo exterior en terrazas escalonadas de césped vivo. Estas plataformas no solo absorben la energía de los flujos superficiales, sino que configuran una plaza hundida de escala peatonal que enfrenta a la ruina, permitiendo al habitante contemplar y colonizar el zócalo del edificio protegido.
Zona de mitigación subterránea Es un espacio técnico que articula el nivel de sótano de la edificación con el suelo fundacional del puerto a través de muros de contención y compuertas mecánicas. Es en donde se absorben las presiones dinámicas del agua profunda para garantizar la estabilidad del conjunto. Se adhiere a su programa un estanque de mitigación de hormigón armado, volviendo este nivel inferior una franja amortiguadora y
estructural que asegura mecánicamente el suelo dañado desde 2015, permitiendo que los niveles superiores del edificio abandonado vuelvan a ser seguros para el uso público.
Paseo de la madera y reactivación urbana La propuesta, además de generar un soporte para la contención hidráulica, propone entregar a la comunidad un espacio público de permanencia que se posa directamente sobre y dentro de la estructura recuperada. Estos recorridos y plataformas de permanencia están modulados según lo permite la geometría estructural de la ruina. Detalles, pavimentos y revestimientos de madera noble introducen una calidez material que contrasta con la rigidez original del hormigón expuesto, delimitando las áreas de reunión y configurando miradores hacia el puerto. Este nivel cumple con la última etapa del funcionamiento del dispositivo: transformar el abandono en un lugar de pausa, memoria y encuentro resguardado para la ciudad.

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