Código de equipo: ARQ 755
Universidad: UNIVERSIDAD TECNOLOGICA METROPOLITANA
Sede: SEDE 18
País: Chile
Ciudad: SANTIAGO.
Equipo:
PALOMA SANDOVAL ULLOA
Profesores guía:
PAUL PEÑALOZA
DOCUMENTOS ADJUNTOS
© Derechos reservados por sus autores intelectuales.
Video explicativo
Descripción general
El Origen de la Trama propone la reconversión de una vivienda abandonada en Huechuraba en un centro comunitario orientado a fortalecer la cohesión social y el sentido de pertenencia. La propuesta reconoce la preexistencia como punto de partida y elemento ordenador: desde ella se proyecta una trama modular que articula programas y espacios de encuentro, aprendizaje y permanencia. Grandes vigas-muro organizan las actividades públicas y privadas, generando umbrales y espacios intermedios que favorecen la convivencia. Mediante paneles móviles y abatibles sobre rieles, los módulos se adaptan a talleres, reuniones, exposiciones, atención comunitaria y actividades culturales. Patios, circulaciones y áreas verdes abren la arquitectura hacia el espacio público, promoviendo vínculos entre vecinos, intercambio intergeneracional y apropiación colectiva. Su carácter flexible, modular y replicable permite recuperar otros sitios en desuso y transformarlos en lugares capaces de tejer comunidad.
Fundamentación del proyecto
El proyecto se fundamenta en la necesidad de recuperar una vivienda abandonada y devolverla a la comunidad como infraestructura social. En un entorno donde los espacios de encuentro son escasos o fragmentados, la intervención busca favorecer la cohesión social, la participación vecinal y el sentido de pertenencia. En lugar de demoler, se reconoce la preexistencia como memoria del lugar y soporte de una nueva trama arquitectónica. Desde ella se organizan patios, recorridos y módulos flexibles capaces de acoger actividades diversas y cambiantes. Las grandes vigas-muro estructuran el conjunto, mientras los paneles móviles permiten ampliar, dividir o conectar los recintos según las necesidades comunitarias. La apertura hacia el espacio público reduce las barreras entre edificio y barrio, invitando a entrar, permanecer y encontrarse. Su sistema modular y replicable propone una estrategia sostenible para reactivar otros inmuebles en desuso mediante una arquitectura adaptable y de impacto colectivo.
Estrategia de localización, emplazamiento y resolución programática y espacial
El proyecto se emplaza en la esquina de avenida Pedro Fontova con calle El Roble, en Huechuraba, aprovechando su visibilidad y conectividad barrial para activar una vivienda actualmente abandonada. La condición de esquina permite establecer un acceso principal desde el sur y otro secundario desde el norponiente, vinculando el edificio con los recorridos cotidianos y el espacio público. La preexistencia se conserva como núcleo ordenador; desde sus líneas horizontales y verticales se proyecta una trama ortogonal que estructura patios, circulaciones y módulos programáticos. Las grandes vigas-muro separan y relacionan los ámbitos públicos y privados, generando umbrales y espacios intermedios. El programa integra talleres, biblioteca, cafetería, salas de atención comunitaria, terrazas, áreas verdes y un anfiteatro. Los módulos plegables, mediante paneles móviles sobre rieles, permiten modificar la superficie y capacidad de los recintos para responder a reuniones, exposiciones, actividades culturales y necesidades vecinales variables.
Propuesta arquitectónica desde el material
La propuesta material se construye a partir de la madera como sistema estructural, expresión arquitectónica y vínculo con la escala doméstica de la preexistencia. Grandes vigas-muro de madera contralaminada ordenan el conjunto, contienen los programas y otorgan continuidad visual al proyecto. Vigas y pilares de madera laminada conforman la trama principal, mientras los módulos plegables utilizan marcos livianos y paneles móviles de madera que facilitan su montaje, traslado y adaptación. Las uniones metálicas se mantienen ocultas para preservar la lectura continua del material y se apoyan sobre fundaciones de hormigón armado. La madera aporta calidez a los espacios de encuentro y dialoga con los patios, jardines y la vegetación existente. Su modulación favorece la prefabricación, reduce intervenciones innecesarias y permite reemplazar o ampliar componentes. Así, materialidad, estructura y flexibilidad funcionan como una sola estrategia para reactivar el lugar y sostener nuevos usos comunitarios.
Innovación de la propuesta
La innovación radica en combinar la recuperación de una preexistencia con un sistema modular desplegable capaz de transformar el edificio según las necesidades comunitarias. En lugar de asignar un programa fijo a cada recinto, los módulos funcionan mediante paneles móviles y abatibles sobre rieles, permitiendo abrir, cerrar, ampliar o dividir los espacios sin alterar la estructura principal. Esta flexibilidad posibilita que un mismo lugar reciba talleres, reuniones, exposiciones, atención comunitaria o actividades culturales en distintos momentos. Las grandes vigas-muro actúan simultáneamente como estructura, límite y soporte de los módulos, integrando orden espacial y capacidad de cambio. El sistema puede prefabricarse, transportarse y montarse progresivamente, facilitando su adaptación a otros sitios con construcciones abandonadas. La propuesta innova no solo por su solución técnica, sino por plantear una arquitectura abierta y evolutiva, capaz de prolongar la vida útil de lo existente y responder a comunidades diversas sin perder su identidad.
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