Roberta Lama, Directora del Comité de Desarrollo Productivo Regional Corfo Biobío y Frane Zilic, Gerente del Programa Estratégico Regional de Corfo MMC Sostenible en Madera» – Biobío Madera en Seminario Semana de la Madera 2025.
En un escenario donde el déficit habitacional crece, la productividad de la construcción cae y los costos se desacoplan de los ingresos familiares, el Bío Bío está avanzando en una propuesta que trabaja en industrializar la construcción en madera desde un enfoque territorial, integrando a las pymes como actores centrales. Ese fue el tema que directora del Comité de Desarrollo Productivo Regional de CORFO Bío Bío, Roberta Lama, y el gerente del Programa Estratégico Regional de CORFO, Métodos Modernos de Construcción Sostenible Madera, Bío Bío Madera, Frane Zilic, desarrollaron en la charla “Estrategia del Desarrollo Productivo desde el Territorio”, presentada en la Semana de la Madera.
La idea central emergió con claridad desde las primeras palabras. El desarrollo productivo no puede seguir siendo una declaración repetida sin un correlato en el territorio. “Tenemos todo, pero algo pasa que nos quedamos en la declaración y no lo transformamos en productividad en el territorio”, señaló Lama al recordar la desconexión que encontró al asumir la dirección del Comité de Desarrollo Productivo Regional de CORFO Bío Bío. El diagnóstico era conocido, pero su lectura la llevó a hilvanar tres puntos. La región contaba con universidades, técnicos, vocación industrial y masa crítica empresarial, con la necesidad de gestionar la transferencia necesaria para convertir esas capacidades en valor económico y desarrollo local.

Roberta Lama, Directora del Comité de Desarrollo Productivo Regional Corfo Biobío
Ese vacío se volvió evidente en el sector maderero y manufacturero. “Las pymes tenían problemas no solo de competitividad sino también de digitalización, de capital humano, y el sector forestal, manufacturero en general, estaba muy decaído”, relató. El desafío, entonces, era articular actores y diseñar una estrategia que permitiera avanzar más allá de la contingencia. Fue desde esa convicción que se consolidó el programa estratégico Transforma “Métodos Modernos de Construcción Sostenible en Madera”, una iniciativa diseñada para operar más de diez años y que no depende de ciclos políticos ni presupuestarios anuales.
“¿Qué ha permitido este programa en estos dos años y medio que llevamos? Nos ha permitido que integremos la mirada público-privada, academia y sociedad civil, esté integrada en la mesa”, señaló. Para Lama, este programa fue la oportunidad de ordenar el camino, pero también de abrir la conversación hacia puntos que el territorio no estaba abordando. “Lo importante no es tener una hoja de ruta, es cómo hacemos que esa hoja de ruta se vuelva real y se pueda implementar”, explicó, subrayando que el enfoque estratégico permitió integrar conversaciones de futuro en una región acostumbrada a atender urgencias. “Necesitábamos traer las conversaciones de futuro más allá de la contingencia”, sostuvo.

Presentación Estrategia del desarrollo productivo desde el territorio en Seminario Semana de la Madera 2025.
Ese cambio de perspectiva permitió también visibilizar la desigual distribución territorial del desarrollo productivo. “Hacer un aserradero en la provincia de Arauco no es lo mismo que tenerlo en Concepción”, afirmó, insistiendo en que las políticas públicas deben adecuarse a realidades locales y no replicar un único modelo geográfico. Ese énfasis territorial es el núcleo de un programa que busca incluir a pymes de diferentes tamaños, orígenes y grados de desarrollo tecnológico.
Métodos Modernos de Construcción
Mientras Lama explicó la construcción institucional de la estrategia, Zilic se dedicó a su dimensión técnica. “Necesitamos construir más por menos, con menos impacto social y ambiental”, resumiendo el problema estructural de la construcción en Chile, donde la productividad total de factores “está en picada” y donde el costo de la vivienda sube más rápido que los ingresos. Para Zilic la construcción artesanal ya no es compatible con las demandas contemporáneas de seguridad, eficiencia y sostenibilidad. “La construcción que todavía es artesanal necesita moverse hacia un espacio de industrialización. No queda otra”, afirmó.
Zilic puso especial énfasis en el contraste entre la madera y el hormigón. “La madera tiene defectos, algunos, pero yo diría que su principal defecto es que es versátil – afirmó sorprendiendo al público asistente-. Es su versatilidad la que no le permite competir contra otros materiales”. Su explicación apuntó a un hecho estructural. Como la madera sirve para múltiples usos, ninguna empresa maderera depende exclusivamente de la construcción. Por lo tanto, no existe un bloque industrial cohesionado que impulse normas, manuales, formación profesional o promoción técnica, como sí ocurre con el hormigón cuya única razón de existir es la construcción.
Frane Zilic, Gerente del Programa Estratégico Regional de Corfo «Métodos Modernos de Construcción Sostenible en Madera» – Biobío Madera
“A ninguna empresa de madera le sucede nada si es que no se construye en madera”, explicó, mientras que los productores de hormigón “van a inyectar toda la energía necesaria para capturar ese mercado”. Esta asimetría, señaló, justifica la intervención del Estado. “Sin estrategia pública, la madera no puede competir”.
Su análisis también abordó el trabajo pendiente para que la industrialización sea viable a gran escala. “Ese capital humano en Chile no lo tenemos”, advirtió, mencionando que las empresas grandes han debido importar especialistas en diseño, manufactura, modelación BIM y planificación detallada. La construcción industrializada —explicó— requiere diseñar al milímetro, estandarizar uniones, digitalizar la inspección, rastrear componentes y repensar la logística completa de fabricación y transporte. No se trata de una mejora gradual, sino de un cambio de industria.
Zilic agregó que industrializar no significa producir viviendas idénticas en serie. “No podemos hacer la misma casa para todo el territorio nacional”, dijo, recordando que el país presenta climas, topografías y condiciones urbanas muy diversas. Su visión se centra en plataformas de componentes estandarizados que permitan multiplicidad de diseños, combinando eficiencia y diversidad. Ese modelo, destacó, permite que pymes de distintos tamaños fabriquen piezas compatibles, manteniendo la calidad y evitando la concentración de la producción en pocas empresas.

Presentación Estrategia del desarrollo productivo desde el territorio en Seminario Semana de la Madera 2025.
En ese esfuerzo, la articulación de CORFO con el SERVIU ha sido clave. Zilic describió este vínculo como “algo inédito”, recordando que la colaboración entre servicios públicos que históricamente operan con lógicas distintas ha permitido construir una base técnica común. Gracias a este trabajo, hoy se proyecta un piloto de viviendas sociales industrializadas de dos pisos, construido íntegramente con componentes fabricados por pymes. El objetivo no es demostrar que la madera funciona, “eso ya lo sabemos» -dijo. Vamos a acreditar que podemos tener una vivienda social cumpliendo la normativa del 2050”. Y es a partir de este estándar que el Estado podrá contar con evidencia concreta para decisiones futuras en materia habitacional, eficiencia energética y mitigación climática. Esta nueva institucionalidad técnica también ha permitido apalancar el financiamiento internacional, especialmente a través del BID.
Las ponencias de Lama y Zilic revelaron una estrategia que propone transformar el sistema productivo completo y distribuir capacidades a lo largo del territorio. La madera -como material renovable, de bajo impacto y con capacidad de secuestro de carbono- surge en este modelo como un medio para detonar innovación, empleo y competitividad regional.
Tal como planteó Lama al cierre, la región ya no está describiendo su potencial; está transformándolo en acción. Y como advirtió Zilic, el desafío recién comienza convirtiendo esa acción en una estructura permanente, capaz de sostener un cambio sistémico que el país aún no ha logrado emprender por sí solo.
