A 3.100 metros sobre el nivel del mar, en el Valle Colorado del Cajón del Maipo, la madera da forma a un refugio pensado para quienes recorren la cordillera y emprenden expediciones hacia algunas de las cumbres más altas de la Región Metropolitana. El Refugio Volcán Tupungato fue concebido como un espacio de resguardo para montañistas y equipos científicos, al mismo tiempo que incorpora un sistema constructivo capaz de responder a las exigencias de un entorno de difícil acceso.

La obra forma parte del proyecto Los 16 de Chile, iniciativa que rinde homenaje al legado del montañista Juan Pablo Mohr y busca impulsar una red de refugios en distintos macizos del país. Su desarrollo fue financiado por el Gobierno de Santiago y ejecutado por Fundación DeporteLibre, con la colaboración del programa Corfo Transforma Andes Santiago y organizaciones ligadas al turismo de montaña. El diseño estuvo a cargo de los arquitectos Pedro Anguita y Nicolás Muñoz, mientras que la ingeniería estuvo a cargo de Sebastián Zisis, de Ingwood.
La elección de la madera definió gran parte del proyecto. La estructura combina paneles de madera contralaminada (CLT) con elementos de madera laminada encolada (GLT), fabricados por Hilam Arauco. Gracias a la prefabricación de cada componente, las piezas llegaron mecanizadas hasta la cordillera para ser trasladadas en helicóptero y ensambladas en terreno, reduciendo tiempos de ejecución y la intervención sobre el paisaje.

El proceso de montaje se extendió durante 45 días. La precisión del sistema constructivo permitió resolver una obra emplazada en un sector donde las condiciones climáticas, la distancia y la complejidad logística exigen soluciones capaces de optimizar cada etapa de construcción.
La edificación cuenta con 60 metros cuadrados distribuidos en dos niveles, capacidad para recibir a 22 personas, comedor, cocina, sala de estar y una terraza orientada hacia el Volcán Tupungato. Los espacios interiores fueron concebidos para favorecer el descanso de quienes permanecen varios días en la montaña antes o después de una expedición.

Su ubicación lo convierte en un campamento base para expediciones hacia el Volcán Tupungato, el Volcán Tupungatito, el Cerro Gran Bizcocho y Sierra Bella, cumbres que cada temporada reciben a deportistas con distintos niveles de experiencia. Además de brindar protección frente a las condiciones propias de la cordillera, el refugio busca incentivar un turismo de montaña responsable y fortalecer el acceso a uno de los paisajes más representativos de la Región Metropolitana.