Ubicada en Odense, Dinamarca, la nueva sede de la empresa danesa Dymak apuesta por la madera masiva, un diseño circular y una estrategia de bajo carbono para redefinir los espacios de trabajo corporativos.
La empresa danesa Dymak, especializada en soluciones de embalaje y logística para el transporte de equipos de gran tamaño, inauguró su nueva sede en Odense, Dinamarca. Diseñado por BIG – Bjarke Ingels Group, el edificio de 2.800 m² combina arquitectura en madera, eficiencia energética y diseño biofílico. Concebido como un anillo que organiza oficinas, salas de exposición y espacios comunes alrededor de un gran patio central escalonado, el proyecto busca fomentar la colaboración, fortalecer el vínculo con la naturaleza y reducir su huella ambiental.

Ubicada entre un área industrial y el paisaje del lago Glisholm, la sede responde a las condiciones del entorno mediante una geometría circular que protege el interior del ruido de la autopista cercana y abre las vistas hacia el paisaje. En el centro del edificio, un anfiteatro ajardinado funciona como espacio de encuentro para trabajadores y visitantes, incorporando gradas, terrazas verdes y árboles que convierten el patio en el principal punto de interacción social.
La estructura está conformada por 44 marcos radiales de madera contralaminada (CLT), que sostienen una cubierta continua inspirada en la geometría fluida de una cinta de Möbius, cuya forma se retuerce suavemente para optimizar las vistas, el asoleamiento y la integración de 880 paneles fotovoltaicos. Esta solución permite crear amplios espacios libres de apoyos, al tiempo que maximiza la producción de energía renovable y refuerza la identidad arquitectónica del edificio.

La estrategia ambiental se complementa con una cuidada selección de materiales de bajo carbono, entre ellos madera masiva, corcho, arcilla, morteros de arcilla, eelgrass (fibras de pasto marino, zostera marina) y cielos fabricados con fibras de papel reciclado. La fachada de madera y vidrio incorpora elementos de sombreado que regulan el ingreso de luz natural según la orientación, mejorando el confort interior y disminuyendo la demanda energética del edificio.

El proyecto también integra soluciones de paisaje que favorecen la biodiversidad y la gestión natural de las aguas lluvias mediante especies vegetales nativas y superficies permeables. Estas estrategias permitieron que el edificio obtuviera las certificaciones DGNB Gold, Heart y Diamond, reconocimiento que distingue su desempeño ambiental, la calidad de los espacios interiores y la excelencia arquitectónica.
Más allá de su propuesta formal, la sede de Dymak representa una visión contemporánea de la arquitectura corporativa, donde la madera no solo cumple un rol estructural, sino que también define la identidad del edificio y demuestra el potencial de este material para desarrollar espacios de trabajo sostenibles, saludables y de alto valor arquitectónico.