La marca de juguetes Jaioli destaca por su original diseño y fabricación artesanal con pallet reciclado

Jaioli

31 de Diciembre, 2020

El emprendimiento chileno encabezado por Olivia Highet ofrece desde 2017 una amplia gama de juguetes de madera para niños y niñas, de uno a siete años de edad. Esta marca, que fue expositora en “Hecho en Madera” en la Semana de la Madera digital 2020, utiliza pallet reciclados y ceras alemanas para el acabado y protección, mientras que basa sus procesos en técnicas propias de la carpintería tradicional.

“Jaioli en un juego de palabras: Jai es hi (hola en inglés) y Oli es mi sobrenombre (de Olivia). Al decir Jaioli estamos diciendo: ‘¡Hola Oli!’”, explica Olivia Highet, fundadora y dueña de la marca.

Titulada como educadora de párvulos de la Universidad Gabriela Mistral en 2007, en 2017 su trayectoria profesional dio un vuelco: comenzó a funcionar Jaioli, por lo que dejó el ejercicio pedagógico por el diseño y fabricación de juguetes. Highet afirma que el emprendimiento nació del propósito de encontrar un empleo que le permitiera trabajar desde la casa y poder conciliar trabajo y crianza. “Esa fue la mayor motivación. La idea en sí nació cuando corté un palo de madera que tenía en mi casa con forma de casitas (con un serrucho que tenía por ahí) y mis niños, en ese entonces de cuatro y seis años, comenzaron a crear juegos con éstas. Y ahí una cosa fue llevando a la otra”, agrega.

Los juguetes de madera son un mercado que va en ascenso, muchas marcas (tanto nacionales como extranjeras) están apostando por materiales y procesos de fabricación más sustentables, además de que niños y niñas puedan desarrollar su aprendizaje, momentos de ocio e incluso aplicarlo a fines terapeúticos. El uso de estos juguetes ayuda a mejorar la motricidad, habilidades cognitivas y fomentar la creatividad. “Yo siento que mi mayor inspiración son los intereses de mis propios hijos, y eso me ha ido dando las ideas de juguetes que he ido creando”, afirma Highet. Los juguetes de Jaioli son en su mayoría para niños y niñas entre uno y siete años.

Un inicio basado en la autogestión

Olivia Highet

La consolidación de marca, evalúa, ha sido “solo esfuerzo, trabajo y dedicación 24/7”. “Los primeros dos años trabajé mucho para que la marca se fuera haciendo conocida. Iba a todas las ferias que podía, hacía canjes, trabajo intensivo en redes sociales. Partí con $300.000 que me prestó un conocido y eso lo he ido dando vuelta, reinvirtiendo, ahorrando”, recuerda. No ha postulado a fondos porque ha procurado esperar que la empresa esté “bien formada y generando un flujo mensual rentable”. Para 2021, dice, “ya estaré lista para postular a fondos y poder crecer como marca”.

Highet trabaja en su taller, ubicado en su casa, con una ayudante fija y dependiendo de la cantidad de trabajo demandada, solicita la ayuda de más. Aquí lo que hacen es darle el toque final a la madera: “Revisamos pieza por pieza, lijamos los cantos a mano y enceramos cada uno de los juguetes. Además empaquetamos y despachamos”. Además, trabaja con otros cinco talleres de carpinteros (de distintas comunas de Santiago) que fabrican los productos y le entregan las piezas listas para lijar, pegar y encerar.

El formato de venta se caracteriza por ser presencial y vía internet. Además del showroom en su propia casa, el perfil de Instagram (@jaiolijuguetes), los productos también se distribuyen a ocho tiendas de Santiago y regiones. “El stock lo vamos manejando mes a mes, como es todo artesanal a veces es difícil definir una cantidad de stock fijo mensual. Dependemos de muchos factores”, explica Highet.

Fabricación artesanal con acabado de alta gama

Olivia Highet

Las maderas que se utilizan son en su mayoría recicladas de pallets. Para el brillo, color y protección se aplica cera Osmo. Cada uno de los talleres donde se fabrican los juguetes tienen las máquinas y herramientas necesarias: sierras, lijadoras, tornos y cepilladoras.

En cuanto al proceso, “los pallets de madera se limpian, se cortan, clasifican y se comienzan a cortar. Algunos al torno, otros a la sierra, y así. Para cada juguete el proceso es distinto”. El tiempo que tarda la fabricación de una pieza, dice Highet, es bastante relativo. Por ejemplo el set “la ciudad”, compuesto por dos rampas, tres autos, tres personas encajables y dos árboles, implica cortar las rampas en huincha, lijar cada una y pulir. La fabricación de los autos, en tanto, consta de tres partes: unir/pegar, lijar y redondear los cantos a mano. Las ruedas se cortan una a una con la sierra huincha.

Luego con el taladro pedestal, agrega Highet, se hacen los orificios de los autos y ruedas. También se deben tornear personajes y árboles. Una vez hecho todo esto, todo se lija y se pule a mano, se limpia y se le aplica la primera capa de cera pieza por pieza. Se esperan 24 horas para la segunda mano. Luego se pegan las ruedas. Se empaqueta y ya está listo para entregar. Además, reutilizan los trozos de descarte para la fabricación de piezas más pequeñas. “Es un proceso que tiene muchas partes”, concluye la dueña de Jaioli.

Emprender y fabricar con madera en Chile

Olivia Highet

La sustentabilidad y la reducción de la huella de carbono son parte de los grandes desafíos medioambientales actuales, y los emprendimientos son y serán una parte fundamental. Para Highet, el levantamiento de una economía local también será importante: “Hay que incentivar la compra nacional de diversos productos para disminuir la huella de carbono. En Chile tenemos muchos productos hechos artesanalmente, de manera local, con recursos naturales que creo que no es necesaria tanta importación de productos desde afuera”.

Además de la elección de materiales y el ejercicio de prácticas sustentables como el uso eficiente de recursos y gestión de residuos, Highet cree que también es importante “la reputación o imagen que proyecta el emprendimiento”. Esto es, “visibilizar a través de la misma marca otras marcas nacionales. Por ejemplo, usar empaques que no contaminen y que sean creados por otras marcas locales. Lo mismo con las etiquetas u otros implementos que se pueden aplicar en la fabricación de un producto. Eso creo que es primordial”.

Olivia Highet

Tras su participación como expositora del rubro de diseño, muebles y objetos innovadores en la versión 100 % digital de la Semana de Madera 2020, específicamente en el espacio “Hecho en Madera”, Highet percibe que los emprendimientos en el país “están siendo cada vez más cotizados, valorados y reconocidos. Siento que existe un gran impulso por parte de la comunidad de querer apoyar a los emprendedores, porque todos cada vez vamos creando más conciencia sobre lo que significa elegir productos nacionales”.

Para la dueña de Jaioli, el retail o el mercado asiático “no son competencia”. “Ni siquiera comparo precios o productos. Creo que el perfil de mis clientes es más de elegir productos fabricados de forma consciente”, enfatiza. Pero este escenario de los emprendimientos en Chile, Highet sí destaca la competencia: “Cada vez hay más marcas, muchas son competencia en sí, y eso es bueno y rentable para todos. La competencia finalmente nos ayuda a ser más creativos, ingeniosos y seguir creando productos que puedan llegar a todo tipo de público”.


Escrito por Diego Zúñiga
Fotografía principal cortesía de Olivia Highet

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