Gonzalo Mardones: “En medio de la mayor crisis climática, de cambios profundos y del anhelo de realizar obras que alcancen la belleza, la madera es el material ideal”

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5 de Diciembre, 2022

El destacado profesional chileno, reciente ganador del VI Concurso de Obras de Arquitectura en Madera con el proyecto del Jardín Infantil “Bambú”, analiza el actual presente constructivo nacional de esta materia prima y ahonda en sus grandes ventajas a la hora de utilizarla en futuras propuestas educacionales. Además, a través de referentes, entrega su visión respecto a la tendencia por un mayor uso de este recurso, tanto en su mismo rubro como en la industria en general.

Si bien pueden existir múltiples motivos e influencias para decidir una profesión, en el caso de Gonzalo Mardones es innegable que la herencia familiar cobra sentido, al ser hijo y sobrino de destacados arquitectos nacionales —Gonzalo Mardones Restat y Héctor Mardones Restat, respectivamente—, lo que no hace más que reafirmar su compromiso con la arquitectura. Destaca la distinción máxima que obtuvo en su egreso de la Universidad Católica, incluso recibiendo el primer premio en la Bienal de Arquitectura de Chile por ser el mejor proyecto de título entre todas las facultades del país, con una iniciativa enfocada en la renovación urbana del Centro Sur-Poniente de Santiago. 

Continuando con su trayectoria, desde 1980 hasta la actualidad son más de diez las ocasiones en que Mardones ha sido laureado, siendo reconocido, por ejemplo, con el premio Ministerio de Educación otorgado por el Gobierno de Chile, el premio a la Trayectoria que le confirió la Universidad Mayor de San Andrés (Bolivia), y su inclusión como Miembro de Honor del American Institute of Architects (Estados Unidos), por nombrar algunos. 

En cuanto a sus principales obras y respectivos premios, la lista también es amplia y diversa. En ella podemos encontrar el edificio de la Compañía de Tabacos, el Colegio Nido de Águilas, la Municipalidad de Lo Barnechea, el mausoleo del Presidente Aylwin y la Embajada de Chile en Berlín, por poner uno que otro ejemplo. Esto, sin contar sus valiosas asesorías en planes de desarrollo urbano, su aporte a la arquitectura nacional mediante la oficina Mardones Arquitectos y Asociados —posteriormente, Gonzalo Mardones Arquitectos— y sus diversas conferencias y publicaciones en universidades y revistas especializadas internacionales. 

Yendo a lo más reciente, su proyecto del Jardín Infantil “Bambú”, ubicado en la comuna de Las Condes, obtuvo el primer lugar en el VI Concurso de Obras de Arquitectura en Madera organizado por Madera21, dando el pie para que, a través de esta entrevista, nos entregue su visión acerca de los beneficios de trabajar con este material, de cómo éste influye en el resultado final a la hora de edificar inmuebles destinados a la educación en Chile, y de, también, el estado actual de la construcción en madera en la industria local y foránea. 

El establecimiento obtuvo el primer lugar del Concurso de Obras de Arquitectura en Madera / Pablo Casals

–Considerando su importante trayectoria como arquitecto, ¿Cómo nace el interés por utilizar la madera como materialidad principal en proyectos educacionales?

–En estos momentos de la mayor crisis climática y de cambios profundos, junto al anhelo de realizar obras que alcancen la belleza, la madera como recurso sostenible es el material ideal para la disminución del dióxido de carbono en la atmósfera. Es, además, una muy buena opción por tratarse de un material lleno de ventajas, tales como que es un producto natural, noble, económico, reciclable, renovable y que, a su vez, ofrece sensaciones de serenidad, comodidad, cercanía y confort. Por otra parte, su aislamiento permite bajos consumos de energía en la climatización de los espacios, junto a la enorme ventaja del montaje, permitiendo disminuir a la mitad el período y el valor de una obra respecto a otros materiales. Así, la madera, y en especial el pino insigne, es un material que se regenera, una cualidad insuperable frente a otras materias primas. De hecho, el pino insigne como monocultivo es 100% renovable, ya que después de la tala se replantan los bosques sin comprometer recursos naturales. 

Siguiendo con las ventajas, podemos decir que la madera se puede trasladar de forma muy sencilla y que cuenta con una capacidad arquitectónica y estructural que permite una atmósfera acogedora de calidez y cercanía. Justamente, ahora estamos desarrollando dos proyectos de colegios que se construirán 100% en pino insigne y eso nos tiene muy contentos, pues ambos tienen una condición de colegio bosque y están inmersos en dos situaciones con escenarios naturales excepcionales. 

–Según usted, ¿qué particularidades y aciertos tuvo el proyecto del Jardín Infantil “Bambú” para llevarse el primer lugar en el Concurso de Arquitectura de Obras en Madera? Además del premio al Mejor Edificio Público en la reciente Bienal de Buenos Aires y su reconocimiento en la de Padua.

–En realidad, nunca pensé que una obra como el Jardín Infantil “Bambú” sería merecedor de estos reconocimientos y, también, el de obra seleccionada en la Bienal de Italia, en Padua, ya que se trata de una obra modesta frente a la gran cantidad de edificios en grandes ciudades que postularon a este premio. Sin embargo, y si bien no conozco el fundamento de ninguno de los fallos, me imagino que los miembros de esos tres jurados tuvieron en consideración la sencillez de la obra y una arquitectura que rehúye de la exageración formal, en donde los volúmenes componen un sencillo edificio lleno de luz en torno a un gran patio aporticado con un estricto orden geométrico que acoge al acto maravilloso de enseñar y aprender. Enseñar sin dudas es una de las cosas más lindas del mundo y nuestro anhelo es que en esos espacios los niños aprendan de sus profesores y, a su vez, los niños enseñen y hagan ver a sus profesores la sabiduría propia de la niñez.

“Hay que avanzar en la legislación respecto del uso de la madera en viviendas de interés social, en edificios, oficinas y en otros programas”, dice Mardones / P.C.

–Teniendo en cuenta que el establecimiento ya está operativo desde hace un tiempo, ¿de qué forma se ha comportado el material y cuál es el estado actual de la construcción tras su inauguración?

–Las maderas se han comportado extraordinariamente bien. El edificio está resuelto enteramente en pino insigne protegido con Cutek Clear, un estabilizador de la madera que cumple con el doble propósito de lograr la hidrorepelencia necesaria y de conseguir esa luz dorada que otorga el pino con sus tonos variados, tanto en sus revestimientos de muros y cielos interiores como en todas las fachadas exteriores, columnas y vigas laminadas.

–Al momento de trabajar con madera, sea cual sea el proyecto, ¿cuenta con algún referente arquitectónico que influencie o inspire aquello que se visualiza como futura construcción? De ser así, ¿a quién destacaría y por qué?

–Hay muchos arquitectos realizando obras destacadas en madera, pero, sin dudas, de los actuales,  el suizo Peter Zumthor en la mayoría de sus obras tiene un lenguaje y una poética que asombra. Están llenas de armonía y cuentan con un virtuosismo propio que hacen ver su condición de gran arquitecto y carpintero a la vez. Aquello, sin desmerecer que su trabajo también destaca por su respeto de poner en valor lo propio de cada lugar en la cual se emplaza su obra.

El recinto fue realizado con madera de pino insigne/ P.C.

Actualmente, y cada día más, se ve mucho entusiasmo de los arquitectos por trabajar la madera como material principal y, asimismo, cada vez se ven mejores obras, las cuales también surgen gracias a los aportes de instituciones que entregan sus conocimientos y experiencias. La madera ha sido un material de siempre, pero, sin duda, hoy existe una tendencia universal a su uso. 

–En un modo más global, ¿cómo ve el estado de la arquitectura en madera en Chile? ¿Es realmente una materia prima que está siendo más usada o todavía falta camino para hacerle frente al hormigón y al acero?

–Lo veo bien, ya que muchos que no lo hacían están ahora trabajando y proyectando con madera. Tenemos como tarea país mucho que avanzar en la legislación respecto del uso de la madera en viviendas de interés social, en edificios, oficinas y en otros programas. 

Desde la arquitectura, la madera genera calidez y tranquilidad, afirma Mardones / P.C.

–Como proyecto ganador del concurso, ¿Qué es lo que más destacaría de la instancia y de qué manera cree que competencias de este tipo incentiven y promuevan el uso de la madera en la arquitectura chilena?

–Creo que no hay nada más estimulante para los arquitectos que los concursos y las bienales que se preocupan de difundir los proyectos y, sin duda, son siempre un incentivo. Así, por ejemplo, lo que realizan instituciones como Madera21, Corma, la UC y otras son un gran aporte a la cultura de la arquitectura en madera y, al mismo tiempo, permite dar a conocer su naturaleza, su esencia y sus capacidades. 


Escrito por Felipe De la Cerda E. 
Fotografía principal cortesía Gonzalo Mardones

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