La Pasona: madera y paisaje en la nueva obra de Shigeru Ban en Japón

Ubicado en el extremo norte de la isla de Awaji, Japón, el nuevo retiro de bienestar diseñado por Shigeru Ban utiliza la madera como elemento estructural, expresivo y sensorial. Su arquitectura responde a las dos condiciones del paisaje: el mar y la montaña.

En junio de 2026 abrió sus puertas THE PASONA natureverse retreat, un nuevo centro de alojamiento y bienestar diseñado por el arquitecto japonés Shigeru Ban para Pasona Group. El proyecto se emplaza en el extremo norte de la isla de Awaji, frente a la bahía de Osaka y con vistas hacia Kobe, Osaka y el puente Akashi Kaikyo. Con una superficie construida de aproximadamente 11.200 m², cinco niveles y 57 habitaciones, el edificio integra alojamiento, gastronomía, espacios de bienestar, gimnasio, clínica y áreas para actividades.

Más que imponer una única expresión arquitectónica, Shigeru Ban respondió a las dos condiciones opuestas del terreno. El resultado es una planta en forma de “D”, conformada por dos volúmenes lineales que se organizan alrededor de un gran atrio central iluminado naturalmente. Mientras la fachada orientada hacia el mar privilegia la transparencia y las líneas horizontales, la fachada hacia la montaña adopta una composición vertical marcada por una sucesión de columnas revestidas en madera.

La materialidad es uno de los principales protagonistas del proyecto. En el acceso, una gran escalera conduce hacia el edificio bajo un amplio canopy de madera, sostenido por una trama de columnas de pino rojo europeo. La estructura de este elemento fue concebida con una geometría que evoca las ramas y el follaje, y que posteriormente Ban reconoció como cercana al tradicional motivo japonés asanoha, asociado a la hoja de cáñamo.

Esta relación entre estructura, materialidad y tradición también se expresa en la fachada hacia la montaña. Las columnas revestidas en madera generan un ritmo vertical que contrasta deliberadamente con la composición horizontal y abierta de la fachada marítima. De esta manera, el material ayuda a construir dos experiencias diferentes: una vinculada al paisaje boscoso y otra orientada hacia el horizonte y el mar.

El proyecto incorpora además distintos revestimientos y elementos en madera natural, junto con otros materiales y técnicas artesanales. En los corredores se utilizó papel washi hecho a mano, mientras que algunos elementos del paisaje y de las habitaciones incorporan tejas producidas localmente. Esta combinación de materiales naturales y oficios tradicionales refuerza el vínculo del edificio con el contexto y la cultura japonesa.

La organización del proyecto busca que el paisaje forme parte de la experiencia interior. El gran atrio central articula los distintos niveles y permite el ingreso de luz natural. En el segundo piso, una gran ventana de proporciones panorámicas incorpora puertas correderas de vidrio que pueden abrirse completamente, generando continuidad física y visual entre el espacio interior, las terrazas y el océano.

La estrategia se extiende también a la implantación. En lugar de desarrollar un volumen vertical que maximizara la cantidad de habitaciones, se optó por una construcción más baja y extendida, privilegiando la relación con el entorno y reduciendo la altura del edificio. Esta decisión permitió que las habitaciones se orientaran hacia dos paisajes diferentes: el mar o el bosque.

Materiales locales y oficio

La selección de materiales incorpora además una dimensión vinculada al territorio y a la artesanía japonesa. Cerca de la recepción, por ejemplo, estanterías apoyadas en tubos de papel utilizan una terminación con una laca producida en Wajima, localidad cuyos talleres resultaron afectados por el terremoto de la península de Noto de 2024. La incorporación de este material permitió, además, dar continuidad al trabajo de artesanos locales afectados por el desastre.

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Esta combinación de madera, papel, piedra, vidrio y elementos artesanales se relaciona con una búsqueda característica de Shigeru Ban: utilizar los materiales no solo por su apariencia, sino por la manera en que pueden resolver determinadas condiciones arquitectónicas. 

En La Pasona, esa lógica se traduce en una arquitectura donde la madera adquiere distintos roles: aparece en la expresión de las fachadas, en el acceso, en los espacios interiores y en la relación visual y táctil que el edificio establece con el paisaje.

Más que un elemento decorativo, el material contribuye a construir la identidad del proyecto y a establecer un diálogo entre arquitectura, naturaleza y tradición. En una obra concebida para el descanso y el bienestar, la estrategia de Shigeru Ban es convertir la materialidad en parte esencial de la experiencia espacial: la madera aporta escala, calidez y textura, mientras el vidrio y la apertura de los espacios permiten que el mar y el bosque ingresen al edificio.

Fuente e Imágenes: Shigeru Ban

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